Crítica: La cruda realidad

Comedias románticas no tienen que faltar en ninguna época del año: cumplen con su propósito (entretener a las parejitas), dan trabajo a actores que necesitan un descanso de las grandes superproducciones (y ganarse un dinerito extra), y en definitiva, hacen su trabajo como mejor pueden. Todas son iguales (salvo excepciones, lógicamente), todas terminan igual, todas se componen de tres chistes y un buen surtido de situaciones románticas, pero de una u otra manera, pasen las décadas que pasen, siguen teniendo público. Esto es así y seguirá siéndolo durante las próximas décadas. Una de las últimas películas estrenadas dentro de éste género es La cruda realidad, de la cual teníamos muy buenas expectativas, al menos por lo divertidos que resultaban los trailers. Pero finalmente nos ha decepcionado, siendo otra comedia romántica del montón, con buen reparto, pero nada destacable en especial que pueda garantizar un segundo visionado o una recomendación para nuestros conocidos.

EL ARGUMENTO

Conocemos a Abby Richter, una productora de televisión de California que, después de una cita organizada por su ayudante, llega a casa y enciende la tele. Lo que le aparece, contra todo pronóstico no es la teletienda, sino un programa sobre relaciones titulado La cruda realidad y presentado por un ordinario ligón de tres al cuarto llamado Mike Chadway. El cinismo del presentador acerca de las relaciones románticas motiva a Abby para llamarle en directo y decirle cuatro cosas. Al día siguiente, Abby descubre que su cadena ha contratado al irreverente Mike Chadway para intentar levantar la audiencia del programa que produce la protagonista, el cual está a punto de ser cancelado. Aunque inicialmente la relación entre Abby y Mike es tensa y bastante mala, poco a poco van intimando y el ligón le ayuda a la productora a que se ligue a un vecino que acaba de conocer. Pero como de costumbre, las cosas se complicarán.

EL REPARTO

El escocés Gerard Butler está picoteando en todos los géneros cinematográficos desde que en 2006 se convirtiera en una de las caras más buscadas de Hollywood tras protagonizar 300. En La cruda realidad vemos su faceta más salvaje y juerguista, en la cual el actor parece sentirse como pez en el agua. Su interpretación es de sobresaliente, aunque está limitado por un guión que no va mucho más allá de los tópicos del género de las comedias románticas. La contrapartida de Butler en el film es Katherine Heigl, actriz que el pasado año 2008 obtuvo un gran reconocimiento con su aparición en 27 vestidos. Su papel en La cruda realidad encaja a la perfección con el personaje, mostrando una personalidad tan inocente como ignorante en cuestiones relacionadas con el corazón. Los productores han conseguido una pareja con química de la cual resulta muy creíble que nazca un amor y con la que los personajes secundarios están relegados a un plano de muy baja importancia. La dirección, por su parte, es obra de Robert Luketic, australiano que debutó en 2001 con Una rubia muy legal, y que el pasado año se encargó de 21. Con La cruda realidad se aprecia una habilidad innata para el género de las comedias románticas, pero Luketic tiene talento para más. Su próximo film será Killers, una película de acción y comedia donde volverá a trabajar con Katherine Heigl.

CONCLUSIÓN

Comedia, lo que se dice comedia, La cruda realidad no tiene demasiada. Si habéis visto el divertido trailer, donde se ve la escena del vibrador, habréis visto la escena más divertida de toda la película. Lo demás es un buen surtido de secuencias románticas, un desarrollo de los personajes protagonistas efectivo, y un desenlace tan previsible como en otras películas similares. Nos entretendrá, pero no nos van a quedar ganas de verla otra vez en el futuro.

Popularidad: 1%

Entradas relacionadas

One Trackback

  • 4 Noviembre 2009 | Permalink | Responder

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Comedias románticas no tienen que faltar en ninguna época del año: cumplen con su propósito (entretener a las parejitas), dan trabajo a actores que necesitan un descanso de las grandes superproducciones (y ganarse un dinerito…..

Comentar

Añade tu comentario, o trackback desde tu propia web. Tu también puedes sucribirte a este comentario via RSS.

Tu email nunca será publicado.