DISEÑO DEL MONSTRUO Y PRÓTESIS
Los productores pidieron al diseñador de efectos y prótesis Rick Baker que se uniera al equipo. Con seis Oscar en su poder, se hizo famoso por el diseño y la transformación de David Naughton en Un hombre lobo americano en Londres, de John Landis. El diseñador quería mantenerse tan cerca como fuese posible del hombre lobo original y así rendir homenaje a la creación de Jack Pierce en los años 40. “Jack Pierce es un ídolo para mí”, dice Baker. “Le admiro profundamente y quise ser fiel a lo que hizo, aunque con toques modernos. Sigue siendo el hombre lobo de Jack Pierce, pero con un poco de Rick Baker. Me pareció que debía ser más salvaje y tener un aspecto mucho más peligroso”.
Para el productor Rick Yorn, era una condición sine qua non que la transformación de Benicio Del Toro recayera en uno de los mejores maquilladores actuales. “Siempre pensamos en Rick, es una leyenda”, explica. “Basta con ir a su taller para ver todos los largometrajes en los que ha trabajado, es un auténtico museo. Lo que hizo en la película es realmente asombroso”.
Dave Elsey, nominado a un Oscar y cocreador del aspecto del hombre lobo, recuerda cuando empezaron a trabajar en el terrible monstruo: “Las directrices que recibimos eran muy abiertas, podíamos hacer lo que quisiéramos. Estábamos en el taller de Rick y, según hablábamos, descubrimos que lo mejor era crear una nueva versión de lo que todos conocemos como el hombre lobo. Rick siempre está lleno de ideas y de entusiasmo. Es un sueño hecho realidad poder trabajar con un monstruo tan clásico”.
Los productores y el director eran conscientes de que las secuencias más esperadas serían las de la transformación. El Hombre Lobo da un salto hacia delante en este aspecto… con la ayuda de los efectos visuales, un departamento que Joe Johnston conoce bien.
“El maquillaje se compone de varias piezas que se aplican una a una”, explica el director. “No es una máscara, lo que permite a Benicio moverse y expresarse. No queríamos depender totalmente de la animación digital porque es fácil traspasar el umbral de la credibilidad o de las leyes de la física. Hemos intentado mantener la transformación dentro del realismo y nos hemos servido de los efectos digitales como una herramienta para aumentar lo que conseguimos con prótesis”.
Rick Baker probó las prótesis él mismo antes de pedirle a Benicio Del Toro que se
sentase en el sillón de maquillaje. Consiguió reducir el proceso a tres horas de duración. “No tiene nada que ver el punto de vista del maquillador con el del artista”, dice el diseñador. “Tres horas pasan en un abrir y cerrar de ojos para nosotros, pero para la persona sentada en el sillón, se hacen eternas”.
Añade que conoce más a sus creaciones que la cara de los actores: “Llegan por la mañana, se sientan y casi inmediatamente empiezo a pegar trozos de goma en sus caras. Ya no veo al actor, sólo a la creación. Para mí, Benicio es el hombre lobo, casi no le he visto sin maquillaje”.
Rick Baker creó una prótesis de gomaespuma y látex para cubrir la frente y la nariz del actor. Los bordes de la prótesis son muy finos y se adaptan a la piel. A esto se añadía una barbilla falsa, una dentadura afilada y pronunciada, una peluca de pelo natural y una barba pegada a su cara a base de folículos, consiguiendo así que Benicio Del Toro se convirtiera en el aterrador hombre lobo.
A
pesar de las largas horas en la sala de maquillaje, Benicio Del Toro estaba entusiasmado. “De niño siempre quería tener dientes muy grandes”, dice, riendo. “No importa el tiempo que uno pase en el sillón de maquillaje. Con Rick, todo cambia trocito a trocito. Cerraba los ojos durante cinco minutos, y cuando volvía a abrirlos algo había cambiado. Es fácil convertirse en hombre lobo con un equipo tan bueno”.
Una vez aprobado el diseño de Rick Baker, su equipo empezó a fabricar el traje que completaría la transformación “lobuna” del actor. En principio, el hombre lobo iba a llevar ropa, pero cuatro décadas en la profesión han enseñado al diseñador que las cosas cambian a menudo durante la preproducción. “Decidimos hacer un traje completo en el que cada pelo se colocaba individualmente”, dice Rick Baker. “Un poco como una peluca gigante. Pero no basta con un traje. Hacen falta al menos tres para el actor y otros tres para los especialistas que le doblan en las escenas peligrosas. Eso significa mucho pelo…”
Los trajes se realizaron con uno de los materiales favoritos de los maquilladores de efectos especiales, pelo de yak. Normalmente sirve para hacer barbas y bigotes. Rick Baker lo utilizó porque era el material que escogió Jack Pierce
para realizar el traje de Lon Chaney Jr. El maquillador dice: “También usé lana tratada porque es mucho más suave que el pelo de yak, sobre todo para algunas partes de la cara de Benicio. Se adaptaba mejor a los contornos del rostro”.
Lou Elsey se encargó de la fabricación de los trajes. “Los efectos incluyen elementos muy diferentes y hace falta la participación de varios departamentos para crear el hombre lobo”, dice. “El departamento de fabricación realizó las formas corporales para que nuestro hombre lobo tuviera músculos articulados. Además de los músculos, estaba el traje de pelo, hecho de spándex para que se pareciera a la piel. Algunos elementos del pecho y de los brazos debieron esculpirse y pintarse”. Y añade, riendo: “Ahora mismo debe haber un montón de yaks calvos con todo el pelo que usamos”.
El equipo encargado de los efectos sabía que el hombre lobo haría grandes destrozos durante el rodaje y, para aumentar su aspecto aterrador, el traje debía tener unas potentes garras. Lou Elsey sigue diciendo: “Trabajamos con Benicio para ayudarle lo máximo posible a la hora de crear el personaje. Por ejemplo, la forma en que maneja las garras con las manos hace que el personaje cobre vida”.
P
ero no bastó con cambiar la cara y el cuerpo de Benicio Del Toro para transformarle de hombre de la nobleza a monstruo infernal. El actor, a pesar de ser alto, debía serlo más, y Rick Baker diseñó extensiones para las extremidades inferiores basadas en miembros artificiales de última tecnología. Gracias a estas piernas falsas el actor parece aún más impresionante y aterrador. Fue posible usar las extensiones en escenas con movimientos lentos, pero se crearon unos pies especiales para las secuencias de acción en las que el lobo salta, brinca y corre.
En la película original, Lon Chaney Jr era perfectamente reconocible aun transformado en hombre lobo, y Rick Baker quería que este nuevo diseño también permitiera reconocer a Benicio Del Toro. Lou Elsey dice: “Incluso debajo de todo el maquillaje, las prótesis y el pelo, se ve a Benicio. Otros hombres lobo son más animalescos, pero este personaje posee un elemento muy humano. Además, Benicio tiene una mirada fantástica que le permite hacer mucho a pesar
del maquillaje”.
El actor se entregó totalmente a la transformación. Tanto, que el departamento de maquillaje tenía problemas con las piezas después de unas cuantas tomas en las que debía morder a la víctima y sacudirla de un lado a otro. A menudo le colgaba media barbilla cuando iba a hacerse un retoque.
Cada vez que el hombre lobo debía correr, el director de fotografía Shelly Johnson y el realizador Joe Johnston se vieron obligados a rodar de forma muy imaginativa. El realizador dice: “Queríamos enseñar sus patas de lobo, pero eso significaba que los especialistas debían correr de puntillas con los pies metidos en una especie de zapato de tacón. Para ayudarles a correr, saltar y atacar, hubo que colocar unos cables por encima de ellos y atarlos”. Siempre que fue necesario, se reemplazaron las piernas de Benicio Del Toro por patas digitales. Joe Johnston sigue diciendo: “Usamos la animación digital para que el público
viera cómo se agarran al suelo los dedos del pie del hombre lobo, cómo se prepara para saltar… Estos detalles ayudan a hacer creíble la transformación. Los mejores efectos son los que no se notan, los que no llaman la atención”.
El supervisor de efectos digitales Steve Begg y su equipo se encargaron de ampliar, siempre que hacía falta, el trabajo de Rick Baker y su gente. Cuando el director quería que se desencajara una mandíbula o mutara una frente, Steve Begg llevaba los asombrosos efectos de Rick Baker a otro nivel. “Uno de los efectos más aparatosos de la película es la transformación a hombre lobo”, dice el supervisor. “Al usar un sistema híbrido, efectos digitales, prótesis y maquillaje, creemos que el espectador no podrá darse cuenta de cómo se ha conseguido”.
“Actualmente, lo más fácil es depender totalmente de los efectos digitales”, añade Steve Begg. “Pero me gusta mezclar el sistema tradicional con las últimas tecnologías”.
Popularidad: 1%

English
Português
Français
Italiano
Deutsch
简体中文
日本語
One Trackback
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: En los años 30 y 40, Universal Pictures estrenó una serie de películas de terror que crearon un nuevo tipo de entretenimiento cinematográfico: las películas de monstruos. Al transformarse en personajes como Drácula, Fra……