7 días en La Habana

NOTA: ★★★★★★★☆☆☆

Toda una cultura por descubrir, un país reprimido por la dictadura, la vida de una población que subsiste entre paredes casi de cartón. 7 días en La Habana es una película compuesta por siete historias, cosidas por un único hilo: la ciudad de La Habana.

ARGUMENTO

El film, dividido en siete cortos, nos cuenta un día en la vida cotidiana de siete personajes distintos. Cada personaje vive una situación distinta siempre vista desde la Cuba más real. Barrios, ambientes, gentes, hogares, costumbres, cultura y cotidianidad se mezclan para sumergirnos en una Cuba vista no desde los ojos del turista sino desde una mirada que permite al espectador sumergirse entre la realidad del día a día de los cubanos. Desde el turista perdido entre la prostitución, pasando por jóvenes cubanos en busca del sueño que la dictadura no les deja vivir, hasta llegar a esa convivencia conjunta entre vecinos que se ayudan entre ellos sin egoísmo. 7 días en La Habana nos ayuda a recorrer la ciudad cubana junto a sus costumbres, sus personajes y los lugares que estos frecuentan.

REPARTO

El film comienza con la historia de un turista americano (Josh Hutcherson, Los juegos del hambre) que es ayudado por un amigo cubano (Vladimir Cruz, Las razones del corazón) para moverse por la ciudad. El segundo corto lo protagoniza Emir Kusturica, un cineasta con problemas de alcoholemia. Seguido de la historia del protagonista al que encarna Daniel Brühl (Malditos bastardos), un español que conoce a una cantante cubana (Melvis Santa Estevez) y que organiza todo para irse a vivir con ella a Madrid. Elia Suleiman será el que encarne, en el cuarto cortometraje, a un hombre dirigido por su afán observador. Seguido de la historia de una adolescente (Cristela de la Caridad Herrera) que vive un encuentro lésbico por el que sus padres la someten a una especie de ritual ancestral. Después vemos la vida de un ama de casa (Marta Ibarra) que tiene que luchar con el día a día. Para acabar con el personaje de Marta (Nathalia Amore) una mujer que, movida por la fe, reúne a todos sus vecinos para que trabajen en la celebración de una fiesta.

LA PELÍCULA

7 días en La Habana constituye la radiografía de una sociedad que vive bajo los focos de la dictadura desde hace años. Se trata de un largometraje constituido por siete cortos dirigidos por siete cineastas internacionales: Benicio Del Toro, Pablo Trapero, Julio Medem, Elia Suleiman, Gaspar Noé, Juan Carlos Tabío y Laurent Cantet. El objetivo de estos directores ha sido captar la esencia de La Habana, las costumbres y las gentes que hacen de este lugar una ciudad única.

Si tuviésemos que destacar uno de los cortometrajes ese sería La tentación de Cecilia. Este cuenta la historia de una joven cantante descontenta con su vida actual y que quiere buscar algo mejor en España de la mano del personaje encarnado por Daniel Brühl. Ella está dispuesta a abandonar su vida y a su pareja. Sin embargo, al final sus planes de perseguir su sueño junto al nuevo amor se difuminan. La historia continuará en uno de los cortometrajes posteriores (Dulce amargo), en el que la joven acabará huyendo de su Cuba natal con esa pareja a la que iba a abandonar, alejándose de su familia, su vida y su pasado. Esta historia nos muestra esa voluntad de prosperar frenada por la política de un país y que al final no deja otra opción a la vista que la de escapar, la de huir, la de emigrar para buscar una oportunidad.

CONCLUSIÓN

Muchos afirman que la película remarca una cierta intención política con maldad, otros hablan de que no todos los cortometrajes incluidos en la película están realizados con el mejor de los resultados, o que existen tramos de la película que nos cargan de desinterés. Bien es verdad que de los siete cortometrajes, algunos de ellos (como el de Trapero o el de Suleiman) resultan pesados y algo vacíos de contenido. Sin embargo, el resto de historias, y en parte también estas dos, nos muestran la Cuba más verdadera. Se dejan atrás las fachadas o los intentos de mostrar una Cuba bella, un país turístico y vacacional, para abrirle los ojos al público hacia una cultura con unos rasgos muy propios. Vemos una sociedad en la que no es tan fácil sobrevivir al día a día, una ciudad que puede resultar atrayente para el turista pero que en realidad no lo es tanto para las gentes que viven allí. Aunque a pesar de todo ello, de la pobreza, la no prosperación, la dictadura o las prohibiciones, sigue siendo un lugar donde la tradición, la colaboración, la solidaridad y las raíces sigues emergiendo, tal y como comprobamos en el corto de Cantet. 7 días en La Habana nos ayuda a descubrir una ciudad, una cultura.

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