ACAB: All Cops Are Bastards

NOTA: ★★★★★★★½☆☆

Tal vez pueda parecer oportunista el hacer una reseña sobre una película como esta, teniendo en cuenta la(s) reciente(s) polémica(s) sobre la actuación de la policía, concretamente los antidisturbios, en diversas manifestaciones que han ocurrido últimamente en nuestro país. Pero también se puede considerar como una forma excelente de entender el porqué y el cómo se han producido dichas actuaciones. No importa que la película sea de origen italiano, la esencia de la historia se puede (y debe) aplicar a cualquier país, no solo europeo. El director, Stefano Sollima, junto con el equipo de guionistas han dado un paso adelante, arriesgado y muy controvertido, para contarnos el origen y el trasfondo de las imágenes que últimamente aparecen en nuestras pantallas: policías cargando contra todo aquello que se mueve, el uso injustificable (¿o no?) de la violencia contra manifestantes pacíficos (¿o no?) y, sobre todo, quiénes son los miembros de esos cuerpos y qué les ha llevado a dedicar su vida a una tarea tan dudosa como ingrata.

“Todos los Policías son Unos Bastardos”, por utilizar una traducción políticamente correcta, es una expresión que se remonta a los años 60 como parte de un eslogan acuñado por los mineros británicos para protestar contra las fuerzas del orden. Más adelante ha ido siendo aprovechada por todo tipo de movimientos urbanos, generalmente de izquierdas, y grupos musicales como parte de sus discursos políticos. Y uno de los países en los que esta expresión ha sido más utilizada es Italia, donde transcurre la película, y donde se han producido algunos de los enfrentamientos más virulentos y trágicos de los últimos años: recordemos las protestas en la reunión del G-20 en Génova que acabaron con la muerte del joven Carlo Guliani y el posterior asalto a la Escuela Díaz por parte de los antidisturbios, los continuos enfrentamientos entre los hinchas radicales de fútbol (en este caso ha habido bajas en ambos bandos) con los citados
policías….

ARGUMENTO

Cobra, Negro, Mazinga, y Carletto son algunos de los nombres de la mítica Unidad de Antidisturbios protagonista de la historia. Una Unidad en la que, desde los primeros planos, comprobamos que están unidos como hermanos de sangre, no solo por ideales políticos o sociales (aquí no hay ambages: todos se declaran orgullosos de ser de extrema derecha, xenófobos y partidarios de pegar primero y preguntar después) sino especialmente porque forman parte de un Equipo, de un Grupo unido hasta las últimas consecuencias. La película nos muestra su día a día en una Roma oscura y caótica en la que nuestros protagonistas ejecutan su trabajo con una eficacia más cerca de las doctrinas militares que la aburrida rutina policial a la que nos tienen acostumbradas las películas y/o series sobre policías. Al grupo se incorpora Adriano, que se convierte en el eje sobre el que gira la historia; un joven agobiado por las deudas y con una familia rota y arruinada, que actúa como contrapeso a las ideas del resto del grupo. Un joven con ganas de hacer lo correcto, de hacer su trabajo, pero que no sabe si lo que busca es hacer justicia o utilizar la justicia como vía de escape a sus propios problemas. Este también hará que los miembros más veteranos se vean reflejados en él, en alguien que les recuerda de forma dolorosa sus inicios, sus ambiciones, y la decadencia exponencial de los mismos.

REPARTO

Uno de los puntos fuertes de la película son, sin ninguna duda, los actores: Pierfrancesco Favino, Filipo Nigro y, muy especialmente, Marco Giallini afrontan con valentía, y unas tablas admirables, los papeles de 3 personajes que vas a odiar desde el minuto uno. No en vano nos encontramos ante tres de los mejores actores italianos del momento, y se nota en cada gesto y en cada matiz. El debutante Domenico Diele se defiende igual de bien en el rol del novato, al igual que el resto de los actores secundarios (mención especial para Roberta Spagnuolo en el papel de mujer del jefe del grupo).

LA PELÍCULA

Estos son los mimbres con los que el equipo de guionistas y el director de ACAB: All Cops Are Bastards (muy conocido por la estupenda serie Romanzo Criminale), y apoyado en el libro de Carlo Bonini que denuncia y recoge estos, y otros, hechos, para trasladar a la gran pantalla una parte de nuestra realidad cotidiana; una realidad que no nos gusta, una realidad fea, pero sobre todo una realidad que no comprendemos. Dichos hechos están presentes en la película, narrados de forma tangencial, así como otros que no conocíamos y que nos enseñan una parte de la historia reciente de nuestro (desconocido) vecino, Italia. Pero la película no se limita a mostrarnos el trabajo de este grupo, sus misiones y el resultado de ellas. De forma hábil, y muy bien secuenciada, establece una serie de paralelismo entre sus (caóticas) vidas privadas y sus actuaciones en la calle. Hijos que se alistan en movimientos neonazis, situaciones de pareja insostenibles, problemas familiares y económicos, problemas que al no poder lidiar con ellos y ser conscientes de que sólo van a ir a peor acaban explicando ese porqué de la excesiva violencia que utilizan para establecer el orden.

CONCLUSIÓN

Al igual que la reciente, e imprescindible, Polisse, ACAB: All Cops Are Bastards se nos revela como un documento necesario y casi obligatorio para entender una parte de lo que acontece día a día en nuestra sociedad. No toma partido, deja que la historia hable por si sola. No es demagógica, es ilustrativa. No es sólo una película, es una lección de honestidad y veracidad. Si no fuera por la estética cuidadísima (a veces parece un videoclip) y una banda sonora potente como pocas (Kasabian, White Stripes, The Clash…), podríamos estar hablando de un documental extremadamente bien hecho. Y ese es el verdadero mérito del director, conseguir que la realidad se transforme en ficción, o al revés, que lo que en un principio parece que no puede ser verdad, que es el producto de una declaración de intenciones políticas se convierte en un retrato crudo y veraz de la sociedad que nos ha tocado vivir.

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5 Respuestas

  1. Elniniodecristal

    Bueno, Iván, esos momentos videoclip vienen acompañados por temazos y son muy disfrutables. Tal vez desentonen con la crudeza y la veracidad que quiere transmitir la película, pero yo los encontré incluso reconfortantes entre tanto realismo…

    Un saludo.

  2. Iván

    Todavía no la he visto, pero tengo muchas ganas. Lo único que me da miedo, a la vista de tu crítica, son esos momentos “videoclip”…

  3. Ammy

    Tu critica me ha parecido muy interesante. No conocia la pelicula y gracias a ti he estado buscando bastante informacion. Parece que hay opiniones dispares en cuanto a ella (cosa que me encanta) y que es un o la amas o la odias. De todas formas, por lo que dices (y tal y como lo has escrito, me fio de tu criterio) merece un visionado, asi que la pondremos en la lista de pendientes. Si no me gusta ya pedire la hoja de reclamaciones… Jajajajaja.

    Un saludo!

  4. sergio romero

    Muy buena critica ! realmente da gusto verla… a esperar por ella