Opinión: American Beauty

American Beauty CartelSi no has visto American Beauty te recomiendo que no sigas leyendo, ya que en este artículo se hablará abiertamente de su contenido y estropearías una de las experiencias cinematográficas más gratificantes y enriquecedoras que puedan haber (o al menos para mí). El que avisa no es traidor.

AMERICAN WAY OF… ¿LIFE?

Lester Burnham (Kevin Spacey) es un hombre que para muchos tendría la vida perfecta, una vida que respondería a aquello que se ha denominado como el “American Way of Life”. Tiene un trabajo estable, una mujer encantadora y preciosa, una hija adorable, una bonita casa en un barrio de categoría… solo le falta el perro. Pero Lester no es feliz en ese paradigma de vida, se ve enjaulado y forzado a aparentar que es un tipo que disfruta de su existencia. Su vida es un auténtico rollo y como él mismo dice, su mejor momento del día es cuando se masturba en la ducha. Pero un día, conoce a la mejor amiga de su hija y se queda prendado de ella, y es entonces cuando decide retomar las riendas de su vida para seducir a la muchacha, y para hacer las locuras que nunca se atrevió a hacer. Se podría decir entonces que la película de Sam Mendes (Revolutionary Road, Camino a la Perdición, Skyfall) intenta romper con ese típico estilo de vida americano enfrentándolo directamente con la búsqueda de la felicidad.

EL HÁBITO NO HACE AL MONJE

American Beauty 001 En esa dicotomía entre estilo de vida americana y el afán de hallar la felicidad, el segundo se ve muy beneficiado por la existencia de unos personajes que aparentemente son de lo más tópicos pero que en realidad están más perdidos que un niño en el bosque… Uno no puede ser feliz si ni siquiera es capaz de encontrarse a sí mismo. Nunca unos personajes tan exageradamente estereotipados tuvieron semejante profundidad y complejidad. La mujer a la que le gusta aparentar que su vida es ideal, el militar de férreas convicciones y carácter recio, la adolescente insegura y miedosa, el chico raro que es visto por todos como un marginado y un “pirado”, el “millonetis” adúltero y aprovechado, la joven que llama la atención desprendiendo erotismo allá por donde va… y alguno más que me habré dejado; son algunos de esos moldes que la sociedad ha creado para clasificar a las personas, sin pensar en los prejuicios que pueden acarrear. En casi cualquier otra película sus estereotipados personajes hubiesen sido eso mismo, meros estereotipos, pero American Beauty es diferente, ya que se atreve a hacer una crítica voraz al encasillamiento y a la gratuita catalogación de la American Beauty 002gente.

Al final el militar retrógrado resulta ser homosexual, la adolescente insegura acaba siendo de lo más valiente y se va de casa con su novio, la que iba de diva del sexo es virgen… ninguno es lo que aparenta ser porque, como bien dicen, el hábito no hace al monje.

CARPE DIEM HASTA EL FINAL

Un amigo mío que pasaba por un momento delicado en el plano personal una vez me dijo que estaba sumido en el pozo más profundo, a lo que yo, sin pensármelo, le contesté medio en broma para animarle que en el fondo era feliz. Este doble sentido, obviando la parte del chiste, define perfectamente el verdadero significado de American Beauty. Por muy mal que creas que van las cosas, por muy insignificante, desgraciado o deprimido que te sientas, debes ver que solo el hecho de vivir ya debAmerican Beauty 003e ser motivo de felicidad, que prácticamente cada instante de nuestra existencia merece la pena y que cualquier detalle, por absurdo e ínfimo que pueda llegar a parecer, es un regalo que debe disfrutarse al máximo. Y esa felicidad se consigue siendo uno mismo y viviendo cada momento como si fuese el último. Lester miraba la fotografía de su familia lleno de felicidad y nostalgia, dándose cuenta de lo afortunado que en realidad siempre ha sido y con una sonrisa de lo más sincera en su boca, hasta que… ¡¡BANG!! una bala acabó con su vida. Pero aun con esas, a pesar de lo terrible que es la muerte, Lester se resistió a desdibujar de su rostro esa sonrisa, porque la muerte también forma parte de la vida, y murió en el estado de felicidad más absoluto.

ÚLTIMOS APUNTES

American Beauty 004Cabe destacar esa simple, minimalista y a su vez exquisita sucesión de piezas musicales de la BSO de Thomas Newman que va de la mano de uno de los simbolismos del film, que no es otro que lo bello está en las pequeñas cosas. Si además de los infinitos simbolismos e interpretaciones y de la delicada BSO le añadimos un gran reparto y una fotografía impecable nos queda una película de 10. Sin trampa ni cartón.

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