Opinión: Gangster squad: Brigada de élite

Ruben Fleischer (Zombieland, 30 minutos o menos), inexperto en la industria de la gran pantalla, nos presenta su última película, Gangster squad: Brigada de élite, una cinta en la que, como si del juego de niños de “polis y cacos” se tratase, no duda en caer en el topicazo del típico “buenos contra malos”. Mediante una fórmula que coquetea con el exitoso género del cine negro el director americano nos brinda un producto que es tan disfrutable como olvidable. Sus dos anteriores películas tienen a su favor que nadie se las puede tomar en serio, ya que son cine “chorra” (lo digo en el buen sentido de la palabra). Bienvenidos a Zombieland incluso se puede decir que es una buena película dentro de su género, pero no se puede decir lo mismo de Gangster squad: Brigada de élite, que resulta bastante pedante y pretenciosa. Vayamos al lío.

BRIGADA DE ÉLITE

En España tenemos la manía de toquetear los títulos originales de las películas o de dar información adicional, y generalmente para mal. Spaceballs, por ejemplo, aquí la titulamos como La loca historia de las galaxias. En el caso de Gangster Squad se ha preservado su ganchudo título y se le ha dado el complemento de Brigada de élite. Así que aprovecho esa cutrada de titulillo adicional para darle nombre a este apartado en el que hablaré del reparto. Josh Brolin (Los Goonies, MIB 3, No es país para viejos), el típico que responde al prototipo de “tipo duro” y cuyas caras son una ofensa para la expresividad facial encabeza el extenso y gran reparto del film. La verdad es que el papel le viene al pelo, ya que hace de policía que está dispuesto a todo para preservar el orden de su amada ciudad. Luego está el “guaperas” de Ryan Gosling (Drive, El diario de Noa), una de las grandes promesas del cine norteamericano, que desempeña a la perfección el papel de tío pasota y vividor pero que en el fondo tiene un gran corazón. Seguiría mencionando actores que forman parte del reparto pero acabaré haciendo referencia al “malo malísimo” de la película, es decir, Sean Penn (Mystic River, Yo soy Sam, La delgada línea roja…). Nadie pone en duda las dotes interpretativas de Penn, ya que es un actorazo de los que ya no quedan, pero es que se empeña tanto en darle una imagen despiadada a su personaje que al final no hace más que caricaturizarlo sobremanera y puede hasta resultar ridículo.

ESTO ESTÁ NEGRO… MUY NEGRO

La película empieza con la premisa de que es cine negro, y puede que en su estética así sea dadas sus bases y dinámicas más primarias: el uso de tonos oscuros y claroscuros, una narración lineal que responde al estilo clásico y sin saltos temporales de ningún tipo, la introducción de la temática de la criminalidad en el argumento y personajes de moralidad ambigua, aunque este último punto de la moralidad está un poco cogida con alfileres, ya que al final todo se reduce a que los polis son todos buenos y los mafiosos todos malos. En cuanto a su estética se podría decir que Gangster squad: Brigada de élite tiene un montaje bastante ecléctico, dado que fusiona ese tufillo de cómic que a Fleischer le dio tantos resultados en Bienvenidos a Zombieland con ese aire elegante y glamuroso del cine negro. Visualmente el film me ha parecido portentoso.

La película tiene un arranque interesante y con bastante gancho aunque cabe decir que no es muy original. Pero a medida que la cinta avanza se va convirtiendo en otro producto del peor Hollywood… con fuegos de artificio y lluvias de balas a mansalva y con un desarrollo desesperadamente predecible. Eso sí, la adaptación de la ciudad angelina de finales de los años 40 y sobre todo el reparto, son envidiables. Pero el tener buenos actores no te garantiza tener buenos personajes ya que aquí son tópicos y planos hasta decir basta y no tienen ningún tipo de evolución. La mayoría se estanca en su rol de la trama y pasa por delante de la cámara con más pena que gloria.

CONCLUSIÓN

El film viene a ser un intento de L.A. Confidencial narrado al estilo Watchmen, con una edición de la imagen excesivamente edulcorada pero a su vez con una estética y un aire grandilocuente y elegante. En su forma Gangster squad: Brigada de élite puede resultar hipnótica pero en su fondo… en su fondo es un dispendio de violencia, puñetazos y explosiones. Personalmente disfruté las casi dos horas que dura la película, ya que está narrada de una forma que entretiene y que hace que su ritmo no decaiga en ningún momento. Pero fue salir del cine y archivarla en la carpeta de películas de mi cerebro titulada “Otra película más”.

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