El 23 de julio de 2011 se difundía la noticia de la muerte de Amy Winehouse. A pesar de que su salud no parecía ser ejemplo de un estilo de vida saludable, a muchos nos tomó por sorpresa su pronto fallecimiento. Finalizaba su vida con tan solo 27 años, perteneciendo a ese funesto “Club de los 27”, compuesto por otros artistas musicales que han dejado su imborrable huella a pesar de (o quizás especialmente por) su muerte: Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain… God Help the Girl comienza con su protagonista escuchando por la radio a dos locutores preguntarse hasta qué punto la muerte está asociada a una paradójica inmortalidad para determinados músicos. La primera película del cantante y líder de Belle & Sebastian, Stuart Murdoch, nos demuestra que para que exista la posibilidad de saber si un fallecimiento prematuro puede estar asociado a un recuerdo permanente, primero hay que fabricar alrededor esa vida que poder perder.

Triángulo vital

La psicóloga que tiene asignada Eve en el centro psiquiátrico en el que se encuentra le dibuja a esta un triángulo de necesidades vitales al poco de comenzar la película. En lo más bajo del mismo están las funciones más básicas (comer, dormir, beber) y en lo alto el lugar destinado a las disciplinas artísticas. Lo que se encuentra en el medio es lo que el personaje interpretado por Emily Browning se ocupará de conseguir a lo largo de este musical: amigos, gente por la que preocuparse y que se preocupe por ti y, en definitiva, una serie de experiencias que acumuladas forman aquello que solemos llamar vida. ¿Se puede simular una vida sin tener que acarrear con sus consecuencias positivas y, especialmente, negativas? God help the girl trata de contestar a esta pregunta durante los 111 minutos que dura este “borrón y cuenta nueva” y huida hacia delante de Eve. Desconocemos por completo el pasado de nuestra protagonista y no habrá ninguna referencia al mismo, algo que nos pone prácticamente en la misma posición de James y Cassie, los otros dos componentes del grupo God help the girl. Junto a ellos tendremos que tratar de discernir cuáles son las verdaderas intenciones de Eve, un personaje compuesto a través de la incógnita.

En el pasado festival de Sundance, Emily Browning, Olly Alexander y Hannah Murray fueron premiados por su interpretación y es innegable que entre los tres existe una química sin la que es difícil imaginar que la película funcionaría del mismo modo. Quizás para algunos resulte un tanto complicado empatizar con algunos de sus conflictos y no considerarlos como elementos banales derivados de la edad de los personajes. Al fin y al cabo, reconozcámoslo, muchos de nosotros si tuviésemos la posibilidad de acercarnos a nuestras versiones adolescentes, lo primero que haríamos sería meternos un tortazo. “Perfection as a hípster” es el nombre de una de las canciones que suenan a lo largo de la película, y a pesar de que “hípster” pertenece junto a “friki” o “gamer” a esa multitud de adjetivos que ha quedado sin ningún significado dado el uso que ha dado de ellos la sociedad, los tres protagonistas de esta película pertenecen a esta sub-cultura. “I think you just hate people” le dice Eve a James en un momento de la película. Uno de los grandes logros de la película es lograr que la pertenencia a esta tribu urbana lleve ligada una profundidad que explica que esas etiquetas no han sido escogidas a la ligera como simples características de sus personajes.

Libre interpretación

“If it’s a funeral… let’s have the best funeral ever” era la cita con la que comenzaba el documental Shut Up and Play the Hits, que narraba el último concierto que dio LCD Soundsystem antes de su disolución. El hallazgo del documental de Will Lovelace y Dylan Southern se encontraba en que alternaba ese concierto final con el día después del mismo, generando algo parecido a una melancolía eufórica. God Help the Girl emula esa sensación en su clímax musical, que como el resto de representaciones de las canciones compuestas por Murdoch en 2009, lleva a la película a sus puntos más altos. En su final, la película confronta dos puntos de vista a través de los ojos de sus principales protagonistas. O lo mejor está por venir o ya ha sido vivido. ¿Cuál es la postura que toma la película? Simplemente las expone como lo que son, puntos de vista.

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Redactor

Odio a la gente que habla en el cine. Y a la que hace ruido comiendo. Y a la que sacan el móvil para mirarlo en mitad de la película. Y a la que hace cualquiera de estas cosas fuera del cine. Y a las que no.

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