Opinión: Lincoln

Steven Spielberg (Estados Unidos, 1946) es considerado por muchos como el mejor director de cine del momento. Sus detractores le echan en cara su excesivo populismo y que su cine sea extremadamente comercial. A mí personalmente no me parece el mejor ni de lejos, pero ello no quiere decir que no haya hecho buenas películas. Tiburón (Jaws, 1975), La lista de Schindler (Schindler’s List, 1993), Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998), El color púrpura (The Color Purple, 1985), Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993)… son algunos de sus mejores títulos. Ahora llega a los cines de España su última película, Lincoln, un drama que, como era de esperar se ha colado en la lista de los Oscar, y lo más probable es que se lleve más de una estatuilla.

DANIEL DAY-LEWIS FOR PRESIDENT

Daniel Day-Lewis (Reino Unido, 1957) es un tipo que es bastante selectivo a la hora de elegir sus papeles. No es de esos que aceptan trabajos a las primeras de cambio, sino que le gusta esperar papeles que le llenen y que le exijan una implicación personal. Y vaya si se implica…el actor británico ha encarnado personajes para el recuerdo y nos ha brindado actuaciones dignas de mención y admiración. Desde Ojo de halcón en El último mohicano (1992), Christy Brown en Mi pie izquierdo (1989), Bill “El Carnicero” en Gangs of NY (2002), Gerry en En el nombre del padre (1993) hasta su interpretación del ambicioso petrolero en la There Will Be Blood de Paul Thomas Anderson en 2007 (me niego a llamarla por su horrendo y cutre título en español, Pozos de ambición), el amigo Daniel nos ha dejado boquiabiertos con su carisma, su presencia y su genuino talento. En esta película Day-Lewis interpreta a uno de los mayores héroes de la memoria americana: el presidente Abraham Lincoln. Su actuación sostiene toda la cinta creando un campo magnético que permite que el espectador pueda aguantar esta, por momentos, tediosa película de Steven Spielberg. Pues eso, que este hombre es uno de los mejores actores habidos y por haber… ¡Daniel Day-Lewis for president!.

AMERICAN HISTORY XIII Y PELÍCULA

El film nos sitúa a principios de 1865, con la Guerra Civil Americana a punto de terminar, y con un recién reelegido Abraham Lincoln como presidente. Lincoln propone una nueva enmienda constitucional para abolir la esclavitud de la población negra. Pero la propuesta urge ser aprobada, ya que se debe aceptar antes de que se acabe la guerra y de que los sudistas puedan votar en contra de esta XIII enmienda en el Congreso. Lincoln deberá elegir entre acabar con una de las guerras más cruentas que los Estados Unidos ha vivido nunca; o luchar por los derechos de los más débiles y ser fiel a sus propias convicciones.

Puestos ya en situación cabe decir que Lincoln es un buen ejercicio de cine. Tiene una fotografía impecable (aunque desde mi punto de vista se abusa de la lugubridad y la oscuridad), una buena BSO del legendario John Williams (Cuentos asombrosos, Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma, Harry Potter y la orden del Fénix) sin ser esta nada del otro mundo y a lo que nos tiene acostumbrados, y una ambientación magnífica (salvo ese absurdo peluquín de Tommy Lee Jones (Estados Unidos, 1946) que queda desfasado incluso para el siglo XIX). Peluquines y bromas a parte, el bueno pero siempre malhumorado Tommy Lee Jones (No es país para viejos, la saga Men in Black…) hace un papel mucho más que destacable, un poco por encima del resto del reparto que también hace su papel de manera muy decente.

La cinta está narrada con solemnidad y plasma muy bien el gran dilema que esa situación le supuso al presidente Lincoln. El guión es excelente, la trama política está muy bien llevada y se antoja interesante. Pero aun así el politiqueo no logra conectar y no acaba de meter en la película al espectador haciendo que la cinta naufrague durante gran parte de su metraje en la tediosidad y en la más absoluta intrascendencia. Una intrascendencia que se puede llegar a convertir en desesperación debido a la excesiva duración de la película.

Muchos tildarán a Spielberg y su película de sentimentalista y moralista. Personalmente creo que esta película es bastante comedida en ese aspecto. Los sentimientos de cada uno los dicta su propio corazón, y puede que sea cosa mía, pero en ese punto no me ha acabado de convencer y creo que podría haber ido aún más lejos mostrando explícitamente las personas que están atrapadas en una práctica tan deleznable y antigua como lo es la esclavitud.

ÚLTIMOS APUNTES

Sin duda alguna esta película se quedaría en nada sin Daniel Day-Lewis y su habilidad de comerse la pantalla cada vez que aparece. Así que, con todo, Lincoln me ha parecido un producto decente. Más que aceptable y menos que notable.

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