Opinión: Regreso al Futuro II

Regreso al futuro resultó ser un hit enorme y consagró al actor Michael J. Fox además de resucitar la carrera del director Robert Zemeckis. Y mientras esto indica en el sentido común la realización de una secuela, Zemeckis en cambio concibió dos filmes de manera consecutiva, iniciando un antecedente en el cine acerca de trilogías mágicas y particiones a la mitad. Si preguntáramos a todos los fans sobre el largometraje favorito de la saga, es probable que su segunda parte sea mencionada como la mejor. La clave no es difícil de dilucidar: atractivamente encastra los problemas de rutina de su antecesor… y debe huir de ellos. El ingenioso truco obliga a verse la cinta 1 para entender la amenaza de los protagonistas de aparecerse con su otro Yo. Empero, vale la pena.

ANALIZANDO EL FILM

Pero si sometemos Regreso al futuro II a un estricto análisis, podremos concluir que también es la más irregular de la trilogía. Sabemos que la tercera es la menos divertida de las tres películas, pero con Regreso al futuro II deducimos que es simplemente la de mayor disfrute por engancharse a Regreso al futuro, pero cuando no se adhiere a ese truco se hunde en extensas porciones discordantes.

En primer lugar, el futuro que construye: no es muy espectacular. Hay holografías, los videojuegos avanzaron (pero siguen con gráficos de NES) y el skate se sustituye por una tabla aero-deslizante. Con excepción de accidentales detalles, la arquitectura del progreso de los años tiende a ser retratada por esquemas comunes de la fantasía ¿Quién no imaginó que en el futuro existirían lo coches voladores? ¿Quién no ha fantaseado que en el día de mañana las cosas serían más prácticas, o las pantallas de televisores enormes? Todo lo que la gente piensa se enlista aquí: vehículos voladores, una práctica idea (pizzas en miniatura) y televisores que quizás no son gigantes, pero que se multiplican en la mesa de la cena. Son conceptos muy fáciles que están presentes en el imaginario popular; por lo que en términos de escenarios de ciencia ficción, Regreso al futuro II es correcto sin destacar, no subvierte ninguna norma.

Pero esta saga no existió para reproducir avances tecnológicos. Hay que destacar un hueco de lógica muy grave en la segunda parte: si Biff anciano viajó al pasado para entregarle el calendario a su propio Yo más joven de 1955, entonces Biff anciano al regresar al futuro, este tiempo debería haber cambiado, ya que le entregó dicho almanaque. Pero eso no ocurre: el futuro se encuentra intacto y Marty y Doc viajan tranquilamente hacia el presente, que es ahí donde todo se modifica y no pueden volver al futuro sino al pasado.

EL PUNTO CLAVE

Regreso al futuro II sin duda comienza a despegar cuando se embarca en una aventura que involucra a su predecesor. Antes, el presente que dibujan es similar a otros filmes como Terminator o Robocop: exceso de polución y una ciudad que vive literalmente en la noche constante, abarrotada de mafias juveniles y donde el dinero del villano le sirvió para controlar a los humanos (¿No será un tipo de sátira al materialismo de la administración Reagan?). Algunos críticos acusaron estos momentos de ser bastante oscuros. Considerando que la franquicia posee una efervescencia y calidez casi adolescente, sucesos tales sean la muerte de McFly padre, la pseudo-violencia de género o la madre en perdición son puntos letales. Afortunadamente no es suficiente para dañar la mente, pero la sensación es confusa y permanece en la memoria.

A mitad del film, entrando en el camino de las paradojas y los riesgos de descubrirse con su Yo del pasado, es ahí donde la película demuestra ser la mejor. Es ingeniosa por supuesto, el calificativo basta. Todas las secuencias de gran peligro son intercalaciones de la parte 1 con esta, en general bajo la piel de Michael J. Fox. Supone un éxito de dirección por parte de Zemeckis pero por todo un logro monumental del reciclaje: es tremendamente original aun cuando “ya lo hemos visto”. Quizás las excusas de la destrucción del universo en las paradojas son un tanto exageradas (si la novia de Marty se encontró consigo misma y no sucedió nada…), pero discutir eso es hilar muy fino.

CONCLUSIÓN

Personalmente no tengo miedo de calificar a Regreso al futuro II con la máxima calificación, sean las cinco estrellas convencionales o aquí en SOS Moviers los diez puntos. Pero deberíamos admitir que esta secuela contiene unos 30-40 minutos perfectos rodeados de demasiado metraje mediocre. Cuando se conecta con la primera, es tan urgente y nerviosa la película que pasa a ser lo más convincente del cine fantástico general. El resto es elemental en su tiempo en el futuro (clonando el contacto de padre e hijo de Regreso al futuro, aunque no es muy emocionante) y el presente resulta desproporcionadamente fangoso y autoconsciente para la fantasía adolescente.

El final es inerte, ofreciéndonos una invitación subliminal a ver el cierre de la saga, la menos inspirada. No porque sea mala, pero carece de la emergencia cautivante de sus anteriores entregas y se dedica a sumergirse en una comedia en el lejano oeste.

Sobre El Autor

Crítico frustrado de música. Odio a los críticos de cine. No soy recomendador de películas. Muy joven para elegir una carrera, pero probablemente me decida entre periodismo, programador, publicista o psicólogo. No uso gafas.

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