El género musical se aplicaba un lavado de cara en la igualmente amada y repudiada Mamma mía de Phyllida Lloyd, quien con la excusa de hacer una película, hilvanaba las canciones de Abba sobre un superficial pero ridículamente brillante argumento. Amanece en Edimburgo sigue estas mismas premisas sustituyendo a Abba por The Proclaimers y componiendo una historia que, alejándose del horterismo autoconsciente de Mamma mía, se emplaza en las calles de la siempre bella Edimburgo.

En ella, los amigos Davy y Ally vivirán el reencuentro con sus familias tras cumplir su servicio en la guerra de Afganistán. La línea argumental se dividirá entonces en tres historias de amor: la de los padres de Davy, truncada por el pasado del padre; la de Ally y Liz, hermana de Davy, y la de éste con Yvonne, una enfermera colega de su hermana. Todas ellas contadas a través de las canciones del dúo y con un imaginario muy autóctono que se sirve en la justa medida de un particular “humor escocés”. Pero, a diferencia de la obra de Lloyd, Amanece en Edimburgo se toma demasiado en serio a sí misma y, aunque sus resultados son aprobados, no arriesga lo suficiente como para destacar.

“White Dexter Flethcer Puts Sunshine On Leith”

La película está basada en la obra de teatro musical de mismo nombre Sunshine on Leith, ganadora del premio TMA (Theatrical Management Association) al Mejor Musical del Año y creada por Stephen Greenhorn quien participa activamente en la película como guionista. A su vez, el encargado de trasladar el musical del escenario a la gran pantalla es Dexter Fletcher, más conocido quizás por su carrera como actor (dando vida a Baby Face en Bugsy Malone o a Soap en Lock & Stock) que por su faceta de director que, no obstante, se consolidó en el valiente drama criminal Wild Bill la cual le valió e premio del Sindicato de Guionistas Británicos a la Mejor Ópera Prima junto con la nominación al BAFTA en la categoría de Mejor Filme de Debut.

Fletcher demuestra en la película una cara más comercial sin dejar de lado el carácter británico que lo identifica y es que si algo caracteriza Amanece en Edimburgo es su reivindicación del sello escocés que puede quedar alejado para ojos foráneos. Gran parte del humor de la película se sustenta en la condición de escoceses de sus protagonistas reivindicando los tópicos y fraguando una identidad demasiado focalizada para el público internacional. Y como no podía ser de otra forma, el humilde reparto también es autóctono con las protagonistas de series inglesas de renombre como Antonia Thomas de Misfits o Freya Mavor de Skins o el destacado veterano Peter Mullan a quien hemos podido ver en el Trainspotting de Boyle o Mi nombre es Joe de Ken Loach.

¿Quiénes son The Proclaimers?

A diferencia de las mundialmente conocidas canciones de Abba en Mamma Mia o de The Beatles en Across the universe, la banda sonora de Amanece en Edimburgo se compone a partir de las canciones del grupo de folk The Proclaimers, un noventero grupo del lugar compuesto por los gemelos Charlie y Craid Raid, los cuales cuentan con un pequeño cameo en la película. Los más entendidos pueden llegar a conocer “I’m on my way” o “I’m gonna be (500 miles away)”, la joya de la corona y encargada de concluir la película en uno de los números más espectaculares que nos trasladan al género musical más clásico. Pero más allá de estos dos singles, la mayoría de las canciones son desconocidas para el gran público lo cual puede llegar a ser una traba a la hora de introducirnos de lleno en el la película. Sin embargo, el argumento es convincente y las canciones de The Proclaimers casan perfectamente con la historia, convirtiendo Edimburgo en el más hermoso escenario y llegando a superar en ocasiones a las partes dialogadas que, además de escuetas, no permiten profundizar en los personajes banalizando cualquier drama ocasionado mas concretamente en la historia entre Davy e Yvonne.

En definitiva, Amanece en Edimburgo es un musical digno y entretenido y aunque el traslado del teatro a la gran pantalla sea inteligente, no arriesga ni aprovecha las posibilidades que ofrece el séptimo arte.

Amanece en Edimburgo
Amanece en Edimburgo es un musical entretenido que decide arriesgar poco para funcionar correctamente.
Guion6.5
Reparto7.5
Dirección7
Lo mejor
  • Edimburgo como escenario musical
  • El acento escocés
  • El número final de I’m on my way (500 miles away)
Lo peor
  • Alguna canción metida con calzador
  • La historia de Yvonne y Davy
  • Su escasa aportación al género
6.5Nota Final
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Sobre El Autor

Redactora

Estudio Comunicación Audiovisual en la UPF por lo que no es muy difícil deducir que me gusta el cine y la television (el buen cine y la buena televisión, mejor dicho). En el futuro ganaré un Oscar pero, mientras tanto, me dedico a escribir críticas en SOS Moviers. Y eso es todo amigos.

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