Campamento Flipy

NOTA: ★★★★★★☆☆☆☆

En el verano del pasado año el alocado Flipy protagonizó una película de comedia dirigida a toda la familia que no hizo mal papel en la taquilla. Se trata de Campamento Flipy, una comedia bastante desconcertante, gamberra y divertida, que rompe con los estereotipos del cine más español y que por ello merece un buen reconocimiento.

ARGUMENTO

Flipy es un chico de 12 años un poco rarito y torpe, que ve cómo toda su vida cambia cuando debido a un experimento de su padre su cuerpo crece hasta tener el aspecto del de un adulto. Poco después de ello, Flipy se marcha de campamento con su mejor amigo, otro chico bastante extraño. Allí intentará ganarse la atención de Violeta, su amor platónico, mientras se cruza con Don Carcajón, el responsable del campamento y al mismo tiempo un humorista que se aprovecha de los niños para robarle las bromas. Con todo su ingenio, Flipy y sus amigos tendrán que conseguir desvelar públicamente los métodos de Don Carcajón.

REPARTO

Como se puede deducir del nombre de la película, el principal protagonista es el propio Flipy, ese showman y cómico de televisión al que muchos niños siguen con interés. Como presentador y humorista Flipy ha conseguido hacerse un buen hueco en la pequeña pantalla, y sus métodos de comedia, como esos diálogos rápidos y en ocasiones incomprensibles, son ya característicos. Para el cine había dudas sobre cómo quedaría la cosa con su actuación, dado que suponía un importante cambio de aires para el artista. Pero hay que reconocer que, contra todo pronóstico, porque hay que reconocer que las expectativas no eran demasiado elevadas, Flipy realiza un papel más que divertido, aportando un muy buen ritmo al film. El actor se sale del estereotipo más agotador de su paso por televisión y dosifica el humor y la gesticulación de manera que su personaje no cansa tanto, despertando la carcajada entre los niños y dejando una buena sensación entre el resto de los espectadores.

Le acompañan Carlos Areces, que hace el papel de siempre, con sus habituales silencios y planos mantenidos con una mirada, Marta Belmonte dando vida a Violeta, y Pablo Carbonell como Don Carcajón. También es destacable la presencia de Ernesto Sevilla como Cirilo en un papel que, como ocurre con Areces, termina siendo demasiado reiterativo respecto a otras apariciones que ha tenido previamente en cine y televisión.

LA PELÍCULA

Campamento Flipy es una comedia de tipo absurdo, y que no hay que engañarse, es mala. Pero de lo mala que es, termina siendo de lo más divertida y alcanza una valoración que la convierte en una buena recomendación. No es habitual encontrarse con casos como este, pero el film lo merece. En Campamento Flipy todo se plantea de manera muy exagerada, pero el desarrollo está implementado a base de gags, uno tras otro, sin dar descanso a la comedia, lo que hace que resulte muy divertida. Se intercalan las escenas absurdas, que son muchas, con ilustraciones a modo de cómic que aportan simpatía al desarrollo. Los personajes rayan la excentricidad y el surrealismo, pero lo que les ocurre también es como para que los guionistas consultaran a un buen especialista mental. No obstante, ahí radica el factor cómico de la película y lo que consigue que nos haga reír y que deje una buena sensación entre el público. Además, lo mejor es que hay concesiones para que la historia sea efectiva cara a todos los espectadores. Para ello a los niños se les da una buena ración de humor visual, con golpes y situaciones cómicas donde los protagonistas aportan mucho a las escenas, mientras que a los padres se les conceden toneladas de referencias a los años 80. Y como último detalle para enfatizar la calidad de la película, una excelente banda sonora con algunos de los temas más relevantes de décadas pasadas y que funcionan a la perfección a la hora de dar acompañamiento a las escenas.

CONCLUSIÓN

Más allá de la imagen que podamos hacernos de la película antes de verla, porque se trata de uno de esos films de los que hacernos una idea predefinida, Campamento Flipy es una película que termina por sorprender. Combina una estética alocada, muy divertida, donde se hace uso de técnicas delirantes para dar fuerza a secuencias que rozan lo surreal y que logran así despertar las carcajadas del público. La historia no es profunda, ni hay un trasfondo que de profundidad a la película, pero Campamento Flipy sólo quiere entretener y lo hace por medio del estilo más absurdo que puede. Como resultado hay que decir que películas como esta se agradecen, y aunque no son propias del cine español, deberían tener más apoyo por parte de los espectadores. No deja de estar lejos de la perfección dentro de su absurdidez, y a Flipy especialmente se le aprecia que todavía le falta mucho camino por recorrer para mostrarse fluido y natural en la gran pantalla. Aún así, el concepto general es más que efectivo y la película, sobre todo en compañía de niños, no decepciona. Aunque eso sí es verdad, los gags humorísticos, dado que se dirige en cierta medida a un público infantil, deberían estar más enfocados a los niños, con referencias un poco más actualizadas (dado que posiblemente los más pequeños no van a entender ni las bromas del Coche Fantástico ni otras parecidas). Para terminar, hacemos una mención especial al baile de Hasselhoff, que sorprende y se convierte en una de las escenas más legendarias de la película.

Sobre El Autor

Redactor jefe
Google+

De muy pequeño le dejaban solo en casa con litros de Coca-Cola y los VHS de los Kung-Fu Kids, lo que le llevó a desarrollar el talento de necesitar dormir solo un par de horas al día. Con el karate no le fue tan bien a la vista de las circunstancias. Le gusta el cine de palomitas, las explosiones y las persecuciones, pero cuando Jackie Chan intenta transmitir sentimientos, tampoco se queja. Tiene un látigo con el que atiza al equipo de redacción de SOS Moviers tal y como en el pasado lo hizo dirigiendo las revistas online Onez.com, OcioJoven.com y OJGames.com.

Artículos Relacionados

Una Respuesta

  1. Daniel

    Por favor… un 6 a esto?? (pongo “esto” porque en absoluto se puede considerar una película) Madre mía… como mucho se merece un 2, y por el personaje del conductor (Ernesto Sevilla), porque el resto no tienen ni la más mínima gracia, y de la trama mejor no comentar nada, porque no es merecedora ni de un solo adjetivo bueno.

    PD: ¿”Para terminar, hacemos una mención especial al baile de Hasselhoff, que sorprende y se convierte en una de las escenas más legendarias de la película”? xdxd, lo que hay que leer…