Carta blanca

NOTA: ★★★★★★★★☆☆

Ha sido una larga espera la que hemos tenido que soportar hasta el retorno de los hermanos Farrelly a los cines de todo el planeta. Su particular punto de vista para la comedia, que suele ofrecernos películas de humor bastante radicales, un poco ofensivas, disparatadas, y con personajes que rompen totalmente con los estereotipos, cuenta con miles de fans. Pero lo cierto es que tras una época más que exitosa desde su debut a mediados de los años 90, habían desaparecido en 2007 para no dejar rastro y mantener a sus seguidores en constancia atención esperando su nuevo trabajo. Este ya ha llegado, y se trata de Carta blanca, una comedia a su estilo, gamberra, pero consecuente y con cabeza aún en los momentos más locos.

ARGUMENTO

La vida de los casados se retrata desde un punto de vista negativo y oscuro por medio de Rick y Fred, dos amigos muy íntimos que no consiguen que sus esposas les den tanto afecto sexual como les gustaría. A los dos les falta ese algo que tenían cuando podían salir de marcha los fines de semana y encontrarse con mujeres a las que hacer el amor sin mayores complicaciones. Y ese algo es lo que les van a proporcionar sus esposas: una auténtica carta blanca. Durante una semana completa estos dos amigos y otros conocidos, tendrán la oportunidad de disfrutar de la soltería de nuevo, para hacer absolutamente cualquier cosa que se les ocurra. En estos días podrán tener sexo con cuantas mujeres quieran, pero una vez terminen los siete días, volverán a su vida de matrimonio normal y corriente, sin mirar atrás de nuevo.

REPARTO

A los hermanos Farrelly les encanta trabajar con actores de comedia carismáticos, esos que tienen capacidad para mover al público y aumentar el índice de la taquilla. En este caso han contado con la participación, como principal protagonista, de Owen Wilson, un actor que ha tenido sus mejores y peores momentos, pero que todavía tiene lo que hay que tener para afrontar un proyecto como este. Le acompaña en papel coprotagonista Jason Sudeikis, un habitual de televisión y comedias que todavía tiene mucho que demostrar, pero que sorprende tal y como en su momento lo hizo Ed Helms en la película Resacón en Las Vegas. Juntos forman una pareja singular que no cae en los tópicos del cine de comedia, donde siempre suele haber un personaje gamberro, o extremadamente alocado, y otro que pone orden en su relación como coprotagonistas. De poner esta puntilla se encargan los actores que interpretan al resto de los amigos de los personajes principales, que no tienen mucho tiempo en escena pero que protagonizan algunas de las secuencias más divertidísimas del film. Mención especial para Stephen Merchant, que firma una de las mejores escenas de post-créditos vistas en mucho tiempo en el género de la comedia.

La parte femenina la ponen las veteranas Jenna Fischer y Christina Applegate, que actualmente están consideradas como dos de las actrices más en forma del género de la comedia. Applegate ya cuenta con una larga trayectoria tanto en cine como en televisión, mientras que Fischer es más conocida en la pequeña pantalla por ser una de las protagonistas de The Office.

El film también cuenta con algunas apariciones de menor tiempo, pero que también hacen un muy buen papel. Por ejemplo, Richard Jenkins, con un papel realmente divertido, Nicky Whelan, poniendo el punto sexy a la película, Larry Joe Campbell con otro personaje delirante, y Alyssa Milano, manteniendo su atractivo habitual.

LA PELÍCULA

Carta blanca tiene el toque de gamberrismo habitual en las producciones de los hermanos Farrelly, pero se nota que los directores y guionistas han estado unos cuantos años en el dique seco. El film comienza de manera políticamente correcta, y termina de la misma manera, echándose de menos quizá un punto de rebeldía adicional. No obstante, y como decíamos antes, es una película que no recurre a los tópicos en su desarrollo, y que tiene dos personajes que funcionan de forma estupenda en todo momento, tanto solos como de forma individual. Se combina un buen desarrollo emocional, con progresión fundamentada en el paso de los días de los que está formado la semana de carta blanca, la cual permite ver cómo los personajes van cayendo cada vez más profundamente en el concepto del tiempo de libertad que han decidido aceptar. Hay muchísimo humor y gags constantes, algunos realmente delirantes, siendo además el uso de la banda sonora uno de los que mejor resultado han dejado en los últimos ejemplos de este tipo de producciones. Sin hacer mucho ruido, en parte por el reparto principal, al que le falta un poco de tirón, la película consigue dejar una impresión más positiva que la de otras comedias del tipo estrenadas recientemente, como Salidos de cuentas, que tenía un equipo protagonista mucho más singular.

CONCLUSIÓN

Los hermanos Farrelly tienen que recuperar la forma, pero después de haber realizado aportaciones al género de la comedia tan efectivas como Dos tontos muy tontos, Vaya par de idiotas, Algo pasa con Mary, Yo, yo mismo e Irene, o Pegado a ti, se han ganado el beneficio de la duda para que sus fans les sigan apoyando. Con Carta blanca se reintroducen en su género con una muy buena propuesta, divertida y de planteamiento original, con unos personajes que son mucho menos gamberros y rebeldes de lo que podríamos esperar, y una perspectiva de película que rompe con los estereotipos, pero que acaba recorriendo el circuito de acontecimientos más predecible.

Sobre El Autor

Redactor jefe
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De muy pequeño le dejaban solo en casa con litros de Coca-Cola y los VHS de los Kung-Fu Kids, lo que le llevó a desarrollar el talento de necesitar dormir solo un par de horas al día. Con el karate no le fue tan bien a la vista de las circunstancias. Le gusta el cine de palomitas, las explosiones y las persecuciones, pero cuando Jackie Chan intenta transmitir sentimientos, tampoco se queja. Tiene un látigo con el que atiza al equipo de redacción de SOS Moviers tal y como en el pasado lo hizo dirigiendo las revistas online Onez.com, OcioJoven.com y OJGames.com.

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