Cuando todo esta perdido CartelEl director de Margin Call, J.C. Chandor regresa con una interesante propuesta de cine al más puro estilo minimalista en lo que a contenido se refiere, Cuando todo está perdido. Protagonizada por Robert Redford la película se convierte en un producto atrayente que ha logrado una nominación a los Oscar 2014 entre otros premios, los cuales mayoritariamente han ido dirigidos hacia el que es el único interprete de la historia, el veterano actor protagonista de obras tan reconocidas como El golpe, Todos los hombres del presidente o Tal como éramos.

ARGUMENTO

Una embarcación solitaria en mitad del mar sufre una colisión con un tanque abandonado que flota sobre las, hasta el momento, calmadas aguas. Desde ese instante lo que parecía un apacible viaje se convierte en una historia de superación, ingenio y supervivencia. Una historia de lucha por la vida entre el mar y el navegante.

REPARTO

El peso del protagonismo de la película recae sobre las espaldas de un único actor. Las casi dos horas de duración mantienen al personaje en el punto de mira permanentemente. Algo que podría parecer excesivo en un principio resulta de lo más agradable gracias a la gran interpretación que Robert Redford realiza. Un marinero perdido en alta mar que no dispone de ninguna otra ayuda que no sea la suya propia. Sin diálogos ni grandes emociones que permitan al actor aferrarse a algún tipo de recurso que le permita crear su personaje, Redford lo consigue. Logra crear a un hombre que no se sabe de dónde viene ni a dónde va. Un hombre del que no conocemos pasado, ni futuro, ni su nombre ni su forma de ser, su forma de actuar o de pensar. De él sólo conocemos su presente, su momento actual, su objetivo más inmediato que no es otro que el de sobrevivir.

LA PELÍCULA

Jean-Luc Godard decía que para hacer una película no se necesita más que una chica y una pistola, pues bien dando una vuelta de tuerca a la célebre frase, J. C. Chandor no necesita más que un hombre y una barca para realizar la suya. Resulta admirable tras ver la película, como sólo con estos dos elementos el director crea una historia que se apodera de la atención del espectador desde el primer al último minuto. Ante un planteamiento tan básico como es el de la película, un hombre perdido en alta mar intentando sobrevivir, se puede dar la errónea idea de que el film será un hueso duro de roer. En cambio, la realidad es que los minutos corren sin hacerse farragosos.

Una aventura sin grandes espectacularidades, sin grandes efectos especiales, sin una gran banda sonora, nada parece ayudar. No posee composiciones atractivas ni planos que dejen boquiabierto al espectador. Los que más destacan son los subacuáticos, que dan la sensación de que es el mar en modo subjetivo quien observa de modo amenazante al minúsculo marinero que resta perdido en sus garras de agua o algún plano general que muestra la inmensidad ante la que se enfrenta el protagonista. Tampoco tiene un guión cargado de sorpresas, es más, todas y cada una de las cosas que van pasando se adivinan de antemano y más cuando tras la parte inicial de la historia se ve claramente que frente a lo que estamos es simplemente una historia de caída libre.

Por no tener Cuando todo está perdido no tiene ni diálogos aunque esto no es negativo, es la pura demostración de lo que predicaban los actores que padecieron el cambio del cine mudo al sonoro. Como decía la gran Norma Desmond (Gloria Swanson) en Sunset Boulevard, ellos no necesitaban diálogos ya que tenían rostros. No queremos decir con esto que la interpretación de Robert Reford sea digna del cine mudo, con sus aspavientos y exageraciones, no. Sólo decimos que la historia en cuestión no necesita conversación alguna, seria más bien inútil incluso molesta según se mire. Un estorbo que rompería la intimidad y la intensidad que van creciendo en el ambiente.

Si en ninguno de los elementos mencionados anteriormente reside la fuerza de Cuando todo está perdido, que juega centrífugamente con la atención del espectador, quizás deberíamos buscarla no en la pantalla sino en nosotros. Uno de los instintos más básicos del ser humano es el instinto de supervivencia y cualquier historia, bien contada, sobre el tema resultará sin duda atractiva a nuestro intelecto. Ver como el protagonista va solucionando uno a uno los problemas que van apareciendo, amenazantes, atentando contra su propia vida. Ver como usando su ingenio logra seguir adelante, un ingenio que salva a un David de un Goliat en una intensa lucha. Una lucha que no siempre está ganada, siempre quede la duda de que llegue el momento en que no se consiga la victoria.

Después de todo la batalla se libra con la inmensidad del mar, un mar que bien puede ser un feroz Moby Dick y aplastar el acrecentado ego humano o un mar que puede ser sólo la representación de la soledad, siendo el plano en el que el ser humano lucha con si mismo. Sea como fuere, ahí reside la fuerza de la historia, una fuerza que con unos pocos adornos y un buen saber hacer por parte de director y protagonista producen el interesante producto que es Cuando todo está perdido.

CONCLUSIÓN

Cuando todo está perdido es la historia de una supervivencia. La historia de un ser que desnudo frente a la inmensidad debe luchar o rendirse, sólo en sus manos reside la elección. La gran interpretación por parte de Robert Redford hace el resto para convertir algo tan simple y elemental en una historia llena de atractivo y emoción.

Cuando todo está perdido
4.3Nota Final
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Sobre El Autor

Redactora

El silencio de Vulnavia me inspiró. Más tarde Marlene y El club Silencio. Desde entonces he estudiado producción, dirección y crítica cinematográfica, pero sigo andando por el camino de baldosas amarillas.

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