Del año 2003 al 2011 la serie Dos hombres y medio contó con la participación, como estrella principal, de Charlie Sheen, que compartió escena con el cómico Jon Cryer. La química entre los dos actores, fruto de una amistad que venía de tiempo atrás, dado que coincidieron en el rodaje de Hot shots, dio solidez a la serie. El grupo, con la presencia de Ryan Stiles como secundario, otro actor al que vimos en Hot shots, se completaba con el joven Angus T. Jones, al que hemos visto crecer en la pequeña pantalla. Pero tras tantos años de duras y maduras, los problemas de Sheen con la producción hicieron que le despidieran y buscaran un reemplazo. La temporada 9, de la cual hoy os hablamos, significa un punto y aparte en la historia de Dos hombres y medio debido al cambio de protagonista.

ARGUMENTO

El episodio comienza desvelando que Charlie Harper ha muerto, algo que el espectador no llega a tener la ocasión de ver. Ocurre durante su escapada de fin de semana con Rose en Paris. En el funeral de Charlie se pueden ver a algunas de sus antiguas novias, tanto Chelsea o Isabella, como Courtney y Mia, por mencionar sólo algunas. El misterio de la muerte de Charlie aumenta cuando se insinua que podría haber sido asesinado por Rosie tras descubrirle con otra mujer. La ceremonia acaba y la familia, tanto la madre de Charlie como Alan, deciden que tienen que vender la casa. Al final la compra un multimillonario llamado Walden Schmidt, un joven rico que hizo su dinero en el mundo de la informática y que tiene problemas con su mujer. Tras diversos incidentes que refuerzan el carácter infantil e inmaduro de Walden, Alan consigue quedarse como invitado en la casa, por lo que para él, todo continúa de la misma manera.

La temporada presta una especial atención al nuevo personaje, como se podía imaginar. La serie cambia ligeramente de registro debido al circunstancial cambio de protagonista. Alan sigue siendo el mismo personaje rastrero e interesado al que ya conocemos, pero su nuevo “compañero de piso” es muy diferente a como era Charlie. Walden es un poco mujeriego, pero el sexo y la conquista no son sus principales pasiones. Le descubrimos en la serie intentando recuperar a su mujer, que ya está formulándose una vida sin él, actuando de forma inmadura y comportándose casi como si fuera un niño. Es otro personaje muy diferente, con mucho encanto y con un estilo cómico que cambia radicalmente respecto al papel que realizó durante tantos años Charlie Sheen.

REPARTO

Obviamente, esta novena temporada de Dos hombres y medio tiene un aspecto de importancia especial para la serie, dado que marca un punto de inflexión. Podría haber significado el final de una era, de una de las sitcom más famosas de los últimos años siempre y cuando no se hubiera encontrado un buen reemplazo para Charlie Sheen. Esto no era fácil, ni mucho menos, pero la elección de Ashton Kutcher ha resultado cuanto menos acertada. La audiencia ha respondido bien a la presencia de Kutcher, no subiendo más allá de la curiosidad que despertaron los primeros episodios, pero sí manteniendo los números de las anteriores temporadas. El gancho es claro, dado que Kutcher tiene el desparpajo artístico de Sheen, su estilo más seductor, pero al mismo tiempo mucha jovialidad y gamberrismo, algo que se perfila en el actor con sólo verle. El personaje que se le pone en bandeja parece muy fácil para él, y se aprecia que comparte muchos aspectos en común, lo que hace que destaque especialmente por la credibilidad que aporta en pantalla. Incluso Charlie Sheen afirmó que Kutcher había hecho un buen trabajo en su debut, si bien este previamente había reconocido que su intención no era superar el trabajo de su predecesor.

Su tú a tú con Jon Cryer se salda con unos resultados mucho más efectivos de lo que nos podríamos haber imaginado, y sorprende ver cómo la química nace desde los primeros episodios. En parte tiene mucha culpa de ello la polifacética y camaleónica habilidad de Cryer para adaptarse al contexto y con el objetivo de plasmar su personaje, al que ya conocemos bien, en un nuevo contexto más parecido al original de lo que podríamos imaginar. También es merecible la presencia del joven Angus T. Jones, que sin ser un alarde de medios interpretativos sigue produciendo alguna que otra carcajada entre los espectadores.

LA SERIE

Con una décima temporada ya confirmada está claro que Dos hombres y medio no ha hecho un mal papel en su independencia de Charlie Sheen. Había miedo por saber qué ocurriría con la serie, pero los guionistas y el propio Ashton Kutcher se han esforzado de manera sin igual. La serie mantiene su estilo gamberro, bizarro en algunos casos y descabellado, con secuencias de las que resultan locas en algunos momentos, pero siempre divertidas. La incorporación del nuevo personaje permite que la serie tenga un inicio desde cero por todo lo alto, centrando el interés de los guiones en todo lo vinculado con el nuevo protagonista. El guión gira alrededor de él y consigue justificar que la serie siga adelante, lo que sin duda es una buena noticia para los fans de la misma. La presencia de Jon Cryer y los demás personajes habituales, como la madre de los hermanos o el hijo del coprotagonista, está justificada e insertada en el nuevo guión de una forma muy eficiente. Todo mantiene cierto sentido de familiaridad para que el espectador se sienta como en casa, pero dirigiendo las miradas hacia un nuevo guión que también tiene mucho que decirnos.

CONCLUSIÓN

Ashton Kutcher recibe nuestro aprobado y garantiza que la ilusión por seguir una de las sitcom más populares de los últimos años se mantenga muy alta. Todavía hay mucho que hacer alrededor de la figura de los personajes a los que ya conocíamos y la incorporación de un nuevo protagonista tan particular como este no hace si no mejorar las posibilidades.

Dos hombres y medio - Temporada 9
4.0Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)

Sobre El Autor

Redactor jefe
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De muy pequeño le dejaban solo en casa con litros de Coca-Cola y los VHS de los Kung-Fu Kids, lo que le llevó a desarrollar el talento de necesitar dormir solo un par de horas al día. Con el karate no le fue tan bien a la vista de las circunstancias. Le gusta el cine de palomitas, las explosiones y las persecuciones, pero cuando Jackie Chan intenta transmitir sentimientos, tampoco se queja. Tiene un látigo con el que atiza al equipo de redacción de SOS Moviers tal y como en el pasado lo hizo dirigiendo las revistas online Onez.com, OcioJoven.com y OJGames.com.

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