Harry Potter y el Prisionero de Azkaban

NOTA: ★★★★★★★★★☆

Harry Potter y el prisionero de Azkaban CartelLas cosas cambian tan rápido en muy poco tiempo. En dos años, Harry Potter (el último bastión de la cultura popular de principios del milenio) pasó a una etapa de transformación y maduración de su cuerpo, al igual que sus compañeros. Consiguientemente, el director Chris Columbus fue sustituido por Alfonso Cuarón para cimentar una arquitectura más oscura que sirvió de base para afrontar la saga de aquí a su lógica conclusión. Tan radical fue el rumbo, que al contemplar la tercera entrega del mago Potter, ya no dan ganas de volver a ver sus anteriores películas, con el rostro de Harry tan redondo y la óptica almibarada de Hogwarts.

ARGUMENTO

Harry Potter finalmente decide marcharse de la casa de sus tíos tras un altercado con su desagradable pariente. En la calle es encontrado por un autobús mágico (el Autobús Noctámbulo) que lo lleva al Caldero Chorreante, una taberna sucia donde encontrará a sus amigos y al ministro de magia. Tras asentarse en el lugar, se entera por los periódicos y el padre de Ron, Arthur Weasley, que un prisionero que huyó de la cárcel de Azkaban (la más segura del mundo mágico) Sirius Black, fue un seguidor leal de Lord Voldemort y planea volver a organizar la orden temeraria de su amo y buscar a Harry Potter para asesinarlo. Las dificultades del mago protagonista se acentúan ante la presencia en el castillo de Hogwarts de Dementores, extrañas criaturas que protegen el lugar de Sirius, pero que a Potter le causarán grandes problemas al chuparle frecuentemente su energía.

REPARTO

Con excepción de algunas figuras nuevas, como David Thewlis quién encarnará a Remus Lupin, el elenco es estable. Siguen Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint en sus respectivos papeles de Harry Potter, Hermione Granger y Ron Weasley, ahora notoriamente más mayores. Ante el fallecimiento de Richard Harris para el rol de Albus Dumbledore en las anteriores entregas, es remplazado por Michael Gambon. Otros completan como Alan Rickman (Snape) o  Tom Felton (Draco Malfoy).

LA PELÍCULA

Ser oscuro y maduro no es un amigo sustancial de la adolescencia. Ellos son frívolos, y deben correlacionar su vacía personalidad con un molde igual de superficial y encantador. Sin embargo, en el caso de Harry Potter, esta decisión de convertirse en una saga sombría está lejos de ser un error. Muchos críticos estadounidenses atacaron posteriormente a las nuevas entregas del mago por su proximidad a la madurez, abandonando el estilo feliz de las iniciales dos películas. Pero a diferencia de otras sagas tales como Crepúsculo, donde ya en la segunda parte se volvieron demasiado serios, Harry Potter tenía dos proyectos anteriores en su haber que irradiaban la inocencia juvenil después de todo, por lo que la maduración era imprescindible.

Pero la enorme diferencia real con cualquier iniciativa adolescente, es que el núcleo de la historia del mago Potter es sin duda muy oscuro: desde su primer libro, Harry es un chico trágico y conflictivo con padres asesinados, un enemigo que lo persigue, tíos siniestros y la carga de trabajar de detective o salvador del mundo. Es decir, que los libros de J.K. Rowling sobre el hechicero están estructurados eficientemente para que los niños de manera natural se vayan preparando a los acontecimientos escalofriantes y graves que le depararán a su personaje favorito.

Podríamos deducir que la dirección de Columbus fue bastante mala, quitándole el brillo glacial a la saga en pos de un espectáculo edulcorado. Sin duda, escenas como las petrificaciones en La Cámara Secreta califican de momentos sombríos, pero en general las dos primeras cintas sufrieron de una dirección inflada. Ahora que Potter ha crecido y Columbus se marchó, este es el primer film de la serie donde su literatura coincide necesariamente con el lóbrego que se ha forjado. Por supuesto, el protagonista no ha perdido su frivolidad, y él todavía se comporta con rebeldía: se enfada por no poder asistir a Hogsmeade hasta el punto de violar las reglas. También se burla con malicia de Snape, y su amistad con los dos compañeros Ron y Hermione sigue siendo la convencional juvenil. Esto es un alivio para todos, ya que Harry Potter es ahora una marca adulta y épica sin sacrificar su fantasía adolescente.

Después, vienen los errores del film. Sin dudas hay muchos per-se, ya dispuestos por los libros escritos. Por ejemplo, el hechicero nunca logra demostrar a su audiencia que es el héroe que pedimos a gritos, pues no realiza nada destacable en toda la saga y en la mayoría de los casos es Hermione y Dumbledore quienes ayudan al chico a no hundirse en la inoperancia (si bien en la tercera y quinta película demuestra algo de carácter). O también la innumerable cantidad de Deus Ex Machina que invaden a los textos y las películas. Pero en el caso particular de este largometraje, el fallo reside en el último segmento donde deben volver el tiempo atrás y tenemos que ver todo nuevamente. Si al menos fuese interesante como en Regreso Al Futuro 2… pero no es muy ingenioso lo que sucede en su giro al tiempo, y la anécdota culmina con un artificial intento de erigir a Potter como el gran mago (que nunca lo fue, cabe aclarar) con su Patronus demoledor.

CONCLUSIÓN

Es probable que la trilogía El Prisionero de Azkaban, El Cáliz De Fuego, La Orden Del Fénix sean las mejores del hechicero. Y aún con sus defectos incorregibles, es difícil no admirar a Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Cierto, las restantes entregas que se sucedieron ulteriormente siguen con los mismos huecos argumentales. Pero no obstante, la tercera pieza supone un salto revolucionario frente a sus antecesores, imponiendo el nuevo modelo más lúgubre, más épico y complejo. La ausencia del enemigo principal Voldemort aquí refuerza esta sensación de que no hace falta que el antagonista más temerario se presente para que Harry Potter sea sombría y glacial. En adelante, con sus fallos, la saga del mago se transformaría en uno de los mejores entretenimientos cinematográficos del mainstream de la década del 2000.

Sobre El Autor

Crítico frustrado de música. Odio a los críticos de cine. No soy recomendador de películas. Muy joven para elegir una carrera, pero probablemente me decida entre periodismo, programador, publicista o psicólogo. No uso gafas.

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Una Respuesta

  1. Juan Pablo Lopez Maggi

    Oh! he olvidado a Gary Oldman en la sección de Reparto. Sepan disculpar, tengo vagancia en decirle a la redacción que lo agreguen