Hijo de Caín

NOTA: ★★★★★★½☆☆☆

Hijo de Caín CartelDespués de haber rodado tres cortometrajes, y un documental, el director Jesús Monllaó da el salto al largometraje con el thriller ajedrecístico Hijo de Caín, adaptación de la novela de Ignacio García Valiño Querido Caín. Los encargados de escribir el libreto para la gran pantalla han sido la dupla de guionistas formada por Sergio Barrejón y David Victori, productor y guionista-director respectivamente del cortometraje La culpa ganador del YourFilmFestival apadrinado por Ridley Scott, que consiguen crear una inquietante, malsana y entretenida historia en esta producción que, tras su paso por el festival de Cine de Málaga, llega a nuestros cines de la mano de la productora catalana Life & Pictures.

ARGUMENTO

Carlos y Coral son un matrimonio de clase alta que cuentan con dos hijos, Diana y Nico, de 6 y 14 años respectivamente. El comportamiento mezquino de Nico, un joven superdotado y antisocial que vive obsesionado por convertirse en el mejor ajedrecista del mundo, hace tiempo que preocupa a sus padres. En el momento que, una noche al volver a casa, el matrimonio se encuentre a su perro destripado sobre la cama, suceso detrás del cual todo apunta a que Nico ha tenido mucho que ver, éstos deciden tomar cartas en el asunto y contratan al reputado psicólogo Julio Beltrán, viejo conocido de Ana, para que intente buscar la raíz a los problemas de su hijo. Pero, por desgracia para todos ellos, los problemas no han hecho más que empezar.

REPARTO

Estamos ante un casting notable, de acento catalán principalmente, en el que apenas se aprecian fisuras. Entre los actores que dan vida a los personajes secundarios se encuentran: Julio Manrique, interpretando con solvencia al psicólogo Julio Beltrán, María Molins, en el papel de madre de Nico, el veterano Jack Taylor, que pone la nota internacional del reparto caracterizado como el gran maestro de ajedrez, y las jovencísimas Abril García y Helena de la Torre, ambas en papeles pequeños pero muy meritorios dando vida a la amiga-rival de Nico y a su hermana respectivamente.

Entre todos ellos se nos presenta una confirmación, la de José Coronado como uno de los actores más en forma de nuestro país realizando una soberbia interpretación en el papel de padre atormentado y ¿severo? que le va como un guante, y una revelación, la del debutante David Solans en el papel protagonista. El joven actor interpreta de forma brillante al maquiavélico Nico, haciendo gala de un temple y una madurez de la que deberían tomar nota algunos de sus compañeros de generación, tan dados a la sobreactuación, que pueblan la mayor parte de series de televisión nacionales.

LA PELÍCULA

La costa mediterránea es el contexto en el que transcurre la acción de la ópera prima del director catalán Jesús Monllaó. La imagen idílica de ese mar cristalino, el cual puede ser apreciado desde el chalet en el que vive cómodamente la familia protagonista, sirve como metáfora de la calma-tensa por la que se va a desarrollar la trama de este thriller psicológico en el que nada es lo que parece. Ésta, gira en torno a la figura de Nico, un personaje mezquino cuyo origen de su mal comportamiento resulta todo un enigma, para sus seres queridos y para el espectador, que fluctúa de un lado a otro hasta la resolución final.

Con un guión que juega hábilmente con la condensación de la información, al estilo de películas como Las diábolicas o de la más cercana en tiempo y espacio Dictado, la película consigue generar la duda al espectador en relación a la causa que motiva el comportamiento del personaje protagonista, invitándole a buscar respuestas acerca de la sibilina manera de actuar del joven Nico. Algunas de las preguntas que se plantean en la primera parte de la película son: ¿A qué se debe esa aversión del protagonista hacia su padre? ¿Se trata de un psicópata? ¿O simplemente es esa su manera de llamar la atención, y de solicitar ayuda, por un suceso turbio que está ocurriendo en casa y que nadie es capaz de ver? Preguntas a las que parece hallar respuesta el psicólogo Julio Beltrán, con el que Nico entabla una relación especial gracias a la práctica y enseñanza del ajedrez, a raíz de un descubrimiento que hace cuando se ha consumado más de la mitad del metraje y que dispara la historia en una nueva dirección.

De esta manera, la película juega con las expectativas del espectador constantemente consiguiendo que el interés se mantenga hasta que llega la resolución final. En cuyo clímax se da un nuevo giro de tuerca que, aunque en cierto modo el espectador puede intuir, cierra la historia de manera satisfactoria y coherente.

Temáticamente la película invita a reflexionar acerca del origen del mal, y se cuestiona si éste puede existir de forma natural en las personas sin necesidad de la existencia de ningún factor externo que lo active y lo saque a la superficie. En este sentido, resulta estimulante encontrarse con un personaje protagonista que se comporta de manera moralmente reprochable pero cuyo entorno social dista mucho de pertenecer a una sociedad marginal. Tanto material como emocionalmente por parte de su familia, todo parece ir en su favor. El problema de Nico es otro: es un ser humano que lleva en su interior la semilla de Caín.

Por otro lado, refiriéndonos a términos meramente formales, el director se apoya en una fotografía en la que priman los tonos cálidos, al mismo tiempo que opta por llevar a cabo una realización funcional sin excesivos movimientos de cámara que reman en favor de la historia, primando la continuidad y la comprensión de la misma, por encima de los vacuos movimientos de cámara pseudo-estéticos tan presentes en otras producciones del cine actual.

CONCLUSIÓN

Hijo de Caín es una entretenida película de género que funciona tanto en la forma como en el fondo y que tiene como puntos fuertes un guión bien armado y un sólido reparto en el que destacan el veterano José Coronado y el debutante David Solans. En definitiva, otra prueba más de que en España hacer buen cine de género, como se suele decir en las gradas de algún estadio de fútbol: ¡Sí, se puede!.

Sobre El Autor

Redactor

Diplomado en Relaciones Laborales. Licenciado en Comunicación Audiovisual. Realicé el máster de “Guión de Ficción de Cine y TV” de la Universidad Pontificia de Salamanca. Entre principios del año 2009 y finales del 2011 he asistido a diversos cursos del Centro Galego de Artes da Imaxe como “El Cine de Jean Luc Godard” impartido por el director y profesor de Cine Paulino Viota; “El Cine de Alfred Hitchcock” impartido por el doctor en Historia de Cine José Luis Castro de Paz y “El cine de Luis Buñuel” impartido por Julio Pérez Perucha presidente de la Asociación Española de Historiadores de Cine, entre otros.

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