Después del enorme éxito captado por Kick-Ass: Listo para machacar, el peculiar superhéroe homónimo vuelve a intentar mejorar el mundo en esta secuela dirigida por Jeff Wadlow que, aunque no logre alcanzar la genialidad de la primera, sí sabe mantenerse en un nivel aceptable. Basada de nuevo en el comic de Mark Millar, la película perpetúa su cuestionamiento de los superhéroes clásicos y, pese a su irrevocable condición de blockbuster, el largometraje logra fundir violencia, comedia y sexo con una estética muy acertada.

ARGUMENTO

Un año después del nacimiento del polémico Kick-Ass, Mindy (Hit-Girl) se las ingenia para llevar una doble vida en la que finge ir al instituto mientras se dedica a entrenar a Dave Lizewski (Kick-Ass) para lograr convertirlo en un verdadero superhéroe. Cuando su tutor Marcus se entera, le hace prometer que abandonará esa vida de superheroína y tratará de vivir una vida normal de adolescente, que pronto descubrirá mucho más complicada y cruel. Mientras tanto, Kick-Ass continúa con su idea de convertirse en superhéroe, y no es el único: toda la ciudad se ha llenado de aspirantes a héroes que tratan de conseguir un mundo mejor. Es el caso del Coronel Stars, cabecilla del pintoresco grupo al que pronto se unirá Kick-Ass: Justicia por siempre, los cuales se dedican a hacer el bien por la ciudad. Éstos verán su camino truncado por Bruma Roja, ahora llamado Hijo puta, quien quiere vengarse de Kick-Ass a toda costa por haber matado a su padre en la primera entrega, formando para ello una sanguinaria banda que intentará acabar con Kick-Ass y su panda.

REPARTO

El papel protagonista de Aaron Johnson queda relegado en esta segunda parte y, aunque Kick-Ass continua siendo uno de los personajes principales, la historia se equilibra entre todo el reparto. El actor no evoluciona mucho desde el primer Kick-Ass y continua siendo un freak estilo hollywoodiense ofreciendo una interpretación correcta aunque quizás su físico no sea el más acertado.

Por su parte Hit-Girl a quien da vida Chloë Grace Moretz experimenta en Kick-Ass 2 Con un par una humanización que la actriz lleva a cabo brillantemente demostrando que la futura actriz del remake de Carrie no sólo es buena dando patadas y soltando tacos. Otro miembro importante del reparto es Jim Carrey en el breve pero intenso papel del Coronel Stars al que el tantas veces divulgado actor dota de un carisma y que, quizás no llegue al esperado por su corta aparición. Por último cabe mencionar a Christopher Mintz-Plasse el cual, igual que su antagonista Kick-Ass no cambia demasiado en la secuela al continuar con el patetismo habitual que caracteriza al actor.

LA PELÍCULA

La reinvención del género de superhéroes que supuso la primera entrega de Kick-Ass continúa su discurso en esta segunda parte en la que reivindicación y critica se conjugan para dar forma a una trama algo desordenada y escueta que, despojada de la originalidad de su antecesora, parece incapaz de alcanzar toda su riqueza. Así, arquetipos de los superhéroes clásicos continúan siendo puestos en cuestionamiento en Kick-Ass 2 Con un par y mientras que en la primera ya se demostró que para salvar al mundo no hacían falta superpoderes, Wadlow juega aquí con otros puntos clave en la psicología heroica como son el retiro forzoso, la falta de figura paterna o la venganza. Liberada ya de la obligación de presentar a sus personajes, esta segunda parte pasa rápido a la acción intentando sobrellevar el lastre que supone contar con un protagonista muy desdibujado que, esta vez, debe de repartir su heroicidad con una vasta baraja de personajes.

De esta forma, Dave Lizewski carece del carisma necesario para llevar las riendas de una historia que se queda en la superficialidad del personaje sin profundizar demasiado en su psicología. Ni en la de él ni en la de ninguno de sus otros personajes a excepción quizás de Hit-Girl. Con una infancia truncada por el ahora desaparecido personaje que interpretó Nicolas Cage, la adolescente debe comprobar en esta secuela que enfrentarse a la vida adolescente real, o más bien a la vida arquetípica de animadoras rubias y crueles que no se esfuerzan en disimular, puede ser tan duro como enfrentarse a los villanos.

Finalmente, otra de las apuestas de la entrega es Jim Carrey encargado de substituir al personaje justiciero de Nicolas Cage, queda relegado a una, aunque intensa, muy breve aparición y el personaje se nos antoja demasiado parco y, quizás, hasta prescindible. En definitiva el problema del largometraje es que sobran personajes que roban un tiempo necesario para los protagonistas resultando que ni en los secundarios ni en los principales se pueda profundizar. Por lo tanto, aunque las escenas de violencia, la estética y el humor consigan sobrevivir, el espectador no llega a entrar del todo en una trama donde todo es bastante impreciso.

CONCLUSIÓN

Si te gustó la primera entrega de Kick Ass así como el comic original de Mark Millar y John Romita Jr., no dejes de ver esta secuela que, aun mostrándose más modesta que la primera entrega, todavía conserva ciertos toques de comedia y violencia que todo amante de la cultura superheroica merece descubrir, eso sí, sin demasiadas expectativas.

Kick-Ass 2 Con un par
3.5Nota Final
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Sobre El Autor

Redactora

Estudio Comunicación Audiovisual en la UPF por lo que no es muy difícil deducir que me gusta el cine y la television (el buen cine y la buena televisión, mejor dicho). En el futuro ganaré un Oscar pero, mientras tanto, me dedico a escribir críticas en SOS Moviers. Y eso es todo amigos.

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