Después de dos películas que podríamos denominar de una gran categoría y de total espectacularidad para los amantes de la acción, Los Mercenarios ha terminado dando el bajón. Se han dado muchos factores simultáneos que han terminado afectando a la calidad de la película y el éxito de la misma también se ha visto afectado por su filtración previa en la red, lo que siempre es una desgracia para cualquier trabajo cinematográfico. Pero hay que reconocer que si Los Mercenarios 3 no consigue hacer una gran taquilla no será solo por el traspiés de la filtración, porque la película en sí misma sufre muchos defectos que son, por suerte, fácilmente subsanables en una hipotética cuarta entrega que está prácticamente confirmada.

Lo que no puede ser, no puede ser

Sylvester Stallone es un hombre de Hollywood mucho más inteligente de lo que crean algunas personas. El actor, de 68 años, se lo come y se lo bebe todo por su cuenta. Tiene talento para algo más que para repartir puñetazos, tal y como ha demostrado. Pero no es perfecto. Cuando analizó los datos de taquilla de las dos primeras películas, así como el ruido online causado por las mismas, observó que gran parte del público que veía a sus mercenarios en el cine eran adolescentes o incluso pre-adolescentes. Pero claro está, su saga no tenía una calificación de edad apropiada para este tipo de público. Así que quizá como medida de protección, al puro estilo padre que siempre quisimos tener, o quizá por la idea de poder atraer a una mayor audiencia, Stallone decidió reducir el tono violento de la película. Lo hizo hasta el punto que Los Mercenarios 3 ha llegado con una calificación de edad muy inferior a la que tuvieron las dos entregas originales. Son muchas teorías las que hablan de porqué tomó esta decisión, dado que también hay quien cree que el peso de actores de esta entrega, como Harrison Ford, podría haber tenido algo que ver. Sea cual sea el motivo, estos mercenarios no son los que recordábamos.

En Los Mercenarios 2, que fue el absoluto clímax de la sesión de violencia de la saga, había momentos en los que no podíamos evitar decir “¡ala!, ¡qué fuerte!”. En Los Mercenarios 3 la violencia baja a un nivel tan absurdo que la película aburre. Esta bajada en violencia también está acompañada por una reducción en el tiempo en el que los mercenarios usan sus puños. La mayor parte del tiempo la ocupan usando armas de fuego, y no es algo que quede demasiado bien. El pobre de Jet Li, que ya ha sido relegado a un plano terciario, aparece en dos escenas y en vez de dar una o dos patadas, lo que hace es disparar. ¡Pero qué demonios! ¡Queremos ver a Jet Li repartiendo estopa!

Es un problema generalizado de la película. Entre los nuevos actores hay varios especialistas en combate y la relevancia que se les proporciona en este sentido es mínima. ¿Para eso les habéis contratado? ¿Para que disparen y pongan de manifiesto su cara bonita?

No queremos mercenarios jóvenes

Lo sentimos por el grupo de fichajes jóvenes que ha hecho la película, pero nos importan un pimiento estos personajes que el guion nos introduce con calzador. Con todo el respeto del mundo por Ronda Rousey, Kellan Lutz, Glen Powell y Victor Ortiz, nos dan igual sus personajes. No les queremos ver en Los Mercenarios 3, y menos en la cuarta película. Cuando nos metemos en el guion y vemos que la película abandona a los héroes de acción clásicos para ponernos de protagonistas a este grupo, se nos cae el alma al suelo. Es posible que todo forme parte del error antes comentado, basado en atraer a un público más joven. Pero señor Stallone, ¿no se da cuenta de que le queremos ver a usted y a sus amigotes?

Al menos pensábamos que la película optaría por la medida trágica de Los Mercenarios 2, en la que se acabó con la vida del único mercenario joven de la manada (que era mucho mejor actor que los nuevos fichajes de esta entrega). Pero no, les tenemos que aguantar.

El haber metido a estos jóvenes desplaza a un papel anecdótico la presencia de Wesley Snipes (salvo por la introducción, con guiño a su experiencia en prisión real). Lo mismo se puede decir de los demás veteranos. A Terry Crews le dejan fuera de la película, Jet Li como si no es tuviera, Arnold Schwarzenegger sale un poco más que en las anteriores, pero tampoco os emocionéis. Lo único que nos alegra es ver que el personaje de Antonio Banderas tiene bastante presencia, y hay que reconocer que está totalmente tronado, lo que nos encanta.

Pero Stallone debería replantearse seriamente la esencia de la saga, que viene a ser que tengamos la oportunidad de ver de nuevo a héroes de películas de acción del pasado. Sin actores jóvenes y sin nada de nada. Si quieren meter jóvenes, que los metan de villanos. Pero ni eso aceptaríamos, porque si recordamos al gran villano que supuso Jean-Claude Van Damme en la segunda entrega, las comparaciones serían odiosas. Aquí de malo maloso tenemos a Mel Gibson, que se lo pasa pipa en el papel y al cual aceptamos dentro de lo que supone el ecosistema de la franquicia.

A esperar toca

Con una taquilla ridícula en Estados Unidos debido a las causas que sean responsables, Los Mercenarios 3 se puede considerar el mayor tropezón reciente en la carrera actual de Stallone. La película ha sido un fracaso, es mala de por sí y confía en su gran carga de humor para al menos hacer que salgamos del cine con una sonrisa. Pero confiamos en que este tropezón no impida que los mercenarios vuelvan dentro de poco tiempo, ya que todavía hay muchos actores del cine de acción de los 80 a los que queremos ver reunidos (Jackie Chan!!).

Los Mercenarios 3
Los Mercenarios 3 es una película de acción muy light, sin violencia propia de esta franquicia y con la presencia de un grupo de actores jóvenes que no acaba de encajar.
Guion5
Reparto6.5
Dirección4.5
Lo mejor
  • Los nuevos fichajes veteranos
  • Tiene una gran carga de humor
  • Algunos combates, los pocos que hay
Lo peor
  • Queremos más violencia, como en las anteriores
  • Nos sobra el grupito de mercenarios jóvenes
  • Maltrato absoluto a varios personajes, que no tienen relevancia alguna
6Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
10.0

Sobre El Autor

Redactor jefe
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De muy pequeño le dejaban solo en casa con litros de Coca-Cola y los VHS de los Kung-Fu Kids, lo que le llevó a desarrollar el talento de necesitar dormir solo un par de horas al día. Con el karate no le fue tan bien a la vista de las circunstancias. Le gusta el cine de palomitas, las explosiones y las persecuciones, pero cuando Jackie Chan intenta transmitir sentimientos, tampoco se queja. Tiene un látigo con el que atiza al equipo de redacción de SOS Moviers tal y como en el pasado lo hizo dirigiendo las revistas online Onez.com, OcioJoven.com y OJGames.com.

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