Los peces rojos CartelSeguramente será difícil de creer para muchos, pero allá por mediados de los años 50, se hizo en España una película de cine negro que no tendría nada que envidiar a las de Hollywood. Por algún motivo realmente extraño, esta película es una completa desconocida para el gran público. Hablamos de Los peces rojos de José Antonio Nieves Conde, una película que esperamos algún día esté en el puesto que se merece como una de las grandes del cine español.

ARGUMENTO

El film arranca de manera espectacular con una pareja formada por Ivón y Hugo, que llegan a un hotel de Gijón, les acompaña Carlos, el hijo de Hugo. Esa misma noche, en medio de una tormenta, los tres salen a ver el mar. Ivón regresa al pueblo pidiendo ayuda, ya que Carlos ha caído al mar. Todo indica que ha sido un accidente, pero al no hallar el cadáver el comisario y su ayudante empiezan a sospechar que quizá se oculta algo más detrás de todo este asunto.

REPARTO

Los peces rojos cuenta con una estupenda Emma Penella, actriz prolífica cuenta en su haber títulos como El verdugo de Berlanga, Cómicos de Juan Antonio Bardem o El amor brujo de Carlos Saura. Aunque quizá sus personajes más recordados sean por sus actuaciones en las series de televisión Aquí no hay quien viva y La que se avecina, donde interpretaba a una anciana de fuerte carácter. Emma Penella nació en Madrid en 1930 y falleció también en Madrid en 2007. En Los peces rojos hace una interpretación muy creíble y no cae en el exceso o en la sobreactuación.

El papel de Hugo es interpretado por Arturo de Córdova, actor mexicano nacido en el año 1908. Participó en películas como Por quien doblan las campanas de Sam Wood o Él de Luis Buñuel. Tuvo una prolífica carrera interpretando multitud de personajes tanto en películas mexicanas, españolas, argentinas e incluso en Hollywood. Espectacular la interpretación que hace Arturo de Córdova en Los peces rojos, un personaje realmente complejo de interpretar.

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LA PELÍCULA

Leyendo el argumento de la película, fácilmente podemos caer en el engaño de creer que estamos ante una cinta donde encontraremos un misterio por resolver y nada más. Pero no, nada más lejos de la realidad. El guión, lleno de múltiples lecturas, se mete de lleno en lo más profundo de la mente humana para enseñarnos a unos personajes tan reales y misteriosos como los de las novelas de Hugo (Arturo de Córdova).

José Antonio Nieves Conde se mueve en varios niveles a lo largo del film, por un lado nos muestra a Hugo, un aspirante a escritor que no logra que ningún editor le publique sus obras, el motivo, dice el editor, es porque sus personajes no son reales (esta explicación alcanzará una gran importancia a lo largo de la película), los tilda de personajes fantasiosos y además le recuerda que lo que le gusta a la gente es el neorrealismo (hubo un tiempo en el que a Nieves Conde se le conocía como un director neorrealista, y tanto en esta cinta como en Surcos, hacía sendas referencias para desmarcarse de la susodicha corriente vanguardista), la respuesta de Hugo al editor es decirle que la auténtica realidad de toda esa gente es la fantasía, ya que sin ella no habría manera de sobrevivir. Con esto ya nos plantea el director la dicotomía sobre lo que es real y lo que no.

Por otro lado nos encontramos con el personaje de Ivón, una joven cabaretera que sueña con dejar de trabajar y tener una vida llena de lujos. Por eso, cuando descubre que Carlos (el hijo de su novio Hugo) es millonario debido a una herencia de su tía, mientras que el propio Hugo no tiene un centavo, intentará citarse con Carlos a escondidas de Hugo. De esta forma nos muestra el director el dilema entre decidirse por los sentimientos más nobles o la seguridad de los bienes materiales.

La película tiene un ritmo trepidante, además de unos increíbles e inesperados giros que nos dejarán totalmente pegados a nuestro sofá. La fotografía de la película es de un gusto exquisito y se nota que tanto el encuadre como la iluminación han sido tratados con mucho mimo. Además, Los peces rojos está contada de una forma no lineal, es decir, con saltos en el tiempo o flashbacks, incluso nos cuenta la misma escena desde puntos de vista distintos (como hemos podido ver en otras películas como Atraco Perfecto o Pulp Fiction).

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CONCLUSIÓN

Los peces rojos es una película que va a sorprender muy gratamente a todos aquellos que dejen de lado los prejuicios que existen sobre las películas españolas de los años 50 y se animen a verla. Se van a encontrar con cine negro del mejor, a la altura de las grandes obras Hollywoodienses de la época. Y no solo eso, se encontrarán con una película que nos hace reflexionar y soñar. Y siempre entreteniendo al máximo nivel.

Los peces rojos es todo un hallazgo, una obra que no está en el lugar que le corresponde. Esta es una película que realmente todos los amantes del cine deberíamos reivindicar para que ocupe su lugar. Una obra maestra con mayúsculas. Todo un espectáculo. Puro cine. Por favor, hagan lo que tengan que hacer, pero no dejen de verla.

Los peces rojos
4.5Nota Final
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