Non-stop (Sin escalas) CartelHoy viernes día 21 de marzo llega a nuestras pantallas la última aventura de uno de nuestros representantes cinematográficos en el extranjero. Nuestro paisano Jaume Collet-Serra nos trae Non-stop (Sin escalas), una película que ha recaudado ya más de 63 millones de dólares en USA. Al parecer el catalán no ha escatimado en gastos y se ha puesto en la piel de cualquier director estadounidense de cine comercial. Una “americanada” de un español… lo que faltaba por ver.

Pero vamos a ver si el éxito de Non-stop (Sin escalas) es tan inusitado como parece… ¡Al lío!

ARGUMENTO

Bill Marks es un denostado agente policial aéreo que parece que ya tiene poco que ofrecer en la vida. Su trabajo como Marshall consiste en hacerse pasar por pasajero para garantizar la seguridad del resto del pasaje. En un vuelo transatlántico como otro cualquiera Bill recibirá una serie de perturbadores mensajes de texto en los que le exigen que abone una cantidad de 150 millones de dólares en una cuenta secreta… a menos que quiera que un pasajero del avión muera cada 20 minutos. Empezará una carrera a contrarreloj en la que Bill dudará de todo y de todos.

REPARTO

Liam Neeson. Liam Neeson. Liam Neeson. Y más Liam Neeson. El actor norirlandés acapara todos los focos y es el indiscutible protagonista de la película. Al más puro estilo de Venganza (2008) de Pierre Morel o Sin identidad (2011), también de Collet-Serra, Neeson hace de tipo duro capaz de todo. Su carácter malhumorado y su imponente físico le convierten en el candidato idóneo para dicho papel y se nota que es su registro.

Julianne Moore es el otro gran nombre del cartel, aunque su aportación es más bien escasa. Por no hablar de su sinergia con Neeson, que es completamente nula, por no decir inexistente. Lupita Nyong’o, reciente ganadora del Oscar a mejor actriz de reparto por su brillante papel en la también premiada 12 años de esclavitud, Michelle Dockery, Anson Mount y Scoot McNairy completan el reparto.

LA PELICULA

Jaume Collet-Serra se ha hecho un nombre en Hollywood. Sin identidad (2011) es su último trabajo y parece que con Non-stop (Sin escalas) sigue esa línea de hacer pseudothrillers de acción. No sabemos con exactitud hasta dónde pretende llegar Non-stop (Sin escalas), pero podríamos dejarlo en que es poco menos que una vulgar película de entretenimiento.

La película empieza con grandes expectativas a su alrededor, se la ve con fuerza y segura de sí misma. Da el pistoletazo de salida con una pequeña introducción del protagonista mostrando sus fobias y filias para familiarizarnos con el personaje. A partir de estos quince primeros minutos todo el resto es una caída libre hacia el abismo. Como si de un avión cerca de estrellarse se tratase, se va mascando la tragedia a medida que van pasando los minutos hasta llegado el punto en que tomas conciencia de que la sucesión de absurdos acontecimientos sólo pueden llevar al fracaso.

Non-stop (Sin escalas) es víctima de sus propios excesos y de las licencias que se va tomando poco a poco con la esperanza de que el espectador las ignore. El filme es predecible como pocos y sus constantes incongruencias de guión y su preocupante carencia de intriga acaban pesando más que el interesante y divertido punto inicial de partida. Curiosamente la película flaquea precisamente donde más debería destacar.

Pero sin duda el mayor lastre de la película de Collet-Serra es la permanente e indescriptible sensación de déjà vu que te transmite. Está todo tan manido que sientes que ya has visto la película otras tantas veces. Todo el filme es un gran tópico. El protagonista en horas bajas que luchará entre otras cosas para limpiar su nombre, el pasajero xenófobo y racista que acusa de terrorista a otro por el simple hecho de ser árabe, el tío borde que al final resulta ser un trozo de pan y ayuda al protagonista, el afextravagante y graciosillo de turno, la niña atemorizada con su osito de peluche que viaja sola y requiere de la atención de una mujer, los pilotos que hablan de ligoteos justo antes de despegar, los asiáticos que no se enteran de nada… ¿le suena todo esto? Pues esta retahíla de estereotipos es sólo para que se haga una pequeña idea de lo que representa Non-stop (Sin escalas). La originalidad brilla por su ausencia.

CONCLUSION

Empieza bien, progresa adecuadamente y al final no tiene ni pies ni cabeza. Non-stop (Sin escalas) cae por su propio peso y no se sostiene por ningún lado. Su preponderancia a las sutiles trampas argumentales y su evidente carencia de originalidad pueden resultar agotadoras para el espectador. No ofrece mucho más que una hora larga de mero entretenimiento. Totalmente prescindible.

Non-stop (Sin escalas)
2.8Nota Final
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