Passion PosterEn el mundo de la popularidad, cuando uno fracasa, lo hace a lo grande. Apliquemos este giro de suerte a Brian De Palma: su creatividad se estaba desgastando hacía años, y Misión a Marte fue su estocada en la taquilla, por lo cual su ilustre apellido dejó de tener relevancia en Hollywood. Ahora Passion se ubica en la lista negra, muy negra de los fracasos críticos de De Palma, mientras se disputa en la taquilla (todavía falta su estreno en otros países). Pero el director también posee parte de la culpa, que parece cansado siquiera para una escena memorable (¿Alguno ha visto la película Scarface (1983)? ¿Habéis visto la escena de la motosierra, donde sin mostrar nada explícitamente lograba transmitir el horror de ese asesinato? Debe ser uno de los mejores momentos de esa irregular película, y pseudo-obra maestra). Passion (remake de Crime d’ Amor, con algunos cambios) entra en la vena de suspenso y cuasi-terror… y no contiene ni un elemento memorable, en parte por el guion y el estilo directoral, ambos a cargo del mismo hombre.

ARGUMENTO

Isabelle James es una ejecutiva de cuentas de una agencia publicitaria multinacional, quien tiene como jefe a Christine, una inescrupulosa y ambiciosa que hace pasar un invento de Isabelle como idea suya. Esta chica, Christine, tiene de novio a Dirk, quien a su vez la engaña con Isabelle. Aunque al principio Isabelle racionaliza el hecho de que su jefe robó su idea (tal vez porque siente culpa por el engaño de su novio), al romper la relación con Dirk y descubrir que el proyecto se encuentra en una etapa experimental, decide difundir su idea en YouTube. Así Isabelle lanza un duro golpe a Christine al descubrir que el vídeo del invento obtiene un gran número de visitas y que ahora la verdadera inventora puede obtener un deseado viaje a Nueva York. Christine, resentida, hará lo necesario para destruir a Isabelle, pero no cuenta con que ella planeará venganza también…

REPARTO

Es bastante reducido. Además de las dos protagonistas, Noomi Rapace y Rachel McAdams, vemos en la película a Karoline Herfurth que tomará mayor protagonismo en los momentos finales, y Paul Anderson como Dirk. Rainer Bock es el detective Bach.

LA PELÍCULA

Los primeros minutos son algo extraños, ya que las dos protagonistas comparten un vínculo casi afectivo (no meramente de colaboración), pero la dirección es un poco fría e independiente, intentando centrarse en el nivel de actuaciones de cada chica e individualizándolas (mediantes planos únicos en cada protagonista, por ejemplo), pero apenas estas dos chicas transmiten algo de empuje. Son dos buenas actrices, aunque su gracia es limitada, y son muy jóvenes (a diferencia de la versión original), como el caso Adams que nunca en general da la impresión de una gran jefe experimentada, aquella que arruinará la vida de todos. Pero quizás, y esto es un factor subjetivo, lo extraño es la música de telón de fondo, que aún con su instrumentación clásica pareciera un poco más pícara para el costado serio que pretende este film, sumado a momentos en que casi plagia los ecos de Carrie (no es descabellado la suposición, ya que la compone el mismo autor: Pino Donaggio).

Pero estas leves disparidades no molestan demasiado y son subjetivas. Donde Passion empieza a desmoronarse es en el desarrollo del nudo. En el film original el espectador sabía quién cometía el crimen y solo esperaba que se dieran explicaciones del por qué la protagonista se había confesado culpable, además del giro de tuerca. Aquí Brian De Palma decide empujar la revelación hacia el final y encastrarla con el giro imprevisto, lo cual es una decisión bastante inteligente para el que no vio Crime d’ Amor y proveer una conclusión sorpresa, como esos filmes en donde al último minuto se sucede la gran revelación (El sexto sentido, Match Point, por ejemplo, películas que sin su final no serían lo mismo, aún con la cantidad de lecturas artísticas e intelectuales que se le puedan realizar). Pero el director desparrama todos estos datos de una manera descuidada y muy apurada, por lo cual es excesivamente artificial.

Uno de los errores de Crime d’ Amor es que la excusa para el crimen era un chica en comparación con la gravedad del delito; pero al menos la dirección era seria y el guion original le otorgaba nuevos matices (la protagonista ocupaba el cargo de su antigua jefa, e incluso se dejaba entrever que se trató de un crimen por amor). De Palma acentúa estos errores, y toda la sección de las humillaciones resulta aún más infantil: el vídeo porno de la protagonista apenas lo vieron dos personas, del cual una es su enemiga (por lo que no debería estar avergonzada por una persona que la detesta a ella) y el otro es el hombre con el que lo hizo, y del cual engañó a Christine ¡Oh que tragedia para Isabelle! Y el vídeo del coche no supone un hecho tan terrible considerando que también se exhibieron vídeos de otros empleados.

Si la humillación no es convincente, las nuevas incorporaciones del director solo generan más confusión: el lesbianismo tiene una molesta sensación de Deus Ex Machina, pues de la nada las chicas se pueden besar (aunque ninguna sea lesbiana) y de la nada Christine sabe la sexualidad de las otras personas, y de la nada Christine es capaz de armar una situación de supuesto intento de abuso para comprometer a un tercero. Tampoco es convincente que Dani haya espiado y grabado a una de las protagonistas ¿Cómo advirtió que tenía que hacerlo, que podía descubrir algo trascendental?

La excusa de las pastillas al parecer es muy pequeña, por lo que la decisión de espiar sigue siendo arbitraria; también el ilógico hecho de que Dani extorsione a la asesina para que se acueste con ella, considerando que por la proximidad de ese pedido, las cosas se pueden dar vuelta y esta asesina puede tomar en cualquier momento el control (cosa que termina sucediendo). Por otro lado, la incorporación de la hermana gemela es interesante pero carece de peso apropiado para ser un objeto atormentador.

Y si nada del guion funciona, el estilo de De Palma es distrayente o entra muy tarde (a mitad del film), a veces emulando forzosamente a Hitchcock, creando una atmósfera oscura (en una historia que no la tiene mucho) y utilizando su recurso de dividir la pantalla que también es forzoso. Generalmente la pantalla partida sirve para distintos ángulos de una misma situación, o realizar un contraste, o una comparación entre ambas. Aquí se puede interpretar como un estado de paz y de pureza (sexual, si se quiere) en el ballet, y con la muerte y el crimen en la inminencia; pero aun así la división de pantalla es difícil de seguir por haber dos situaciones móviles diferentes, nuestro ojos no pueden seguir los dos fragmentos siempre.

CONCLUSIÓN

Aún con sus fallos, Passion mantiene algunas convenciones mínimas de entretenimiento e intriga. Podemos saber que existe algún tipo de revelación final, o que las cosas no son lo que parecen, y hacemos el esfuerzo de quedarnos y descubrir qué sucederá (salvo que hayas visto Crime d’ Amor). Pero el tratamiento de De Palma es artificial, apurado y bizarro. Esto es Brian De Palma en su peor momento, aunque no negamos que puede ser entretenido después de todo. Crime d’ Amor es la película definitiva.

Passion
2.8Nota Final
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Sobre El Autor

Crítico frustrado de música. Odio a los críticos de cine. No soy recomendador de películas. Muy joven para elegir una carrera, pero probablemente me decida entre periodismo, programador, publicista o psicólogo. No uso gafas.

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