Sexo En Nueva York fue la exitosa serie de HBO basada libremente en el best-seller homónimo de Candace Bushnell, que recopilaba una variedad de relatos secuenciados acerca de la aplicación que la sociedad moderna (generalmente amigos de la escritora) ejercía sobre el sexo: desde prejuicios o tópicos, hasta tabúes y banalidades. La serie, que tomaba algunos elementos de Bushnell pero nada más, superó al libro en todo sentido. Pese a que muchos miraron con malos ojos la frivolidad y masificación de una franquicia que se concentraba en el sexo, lo cierto es que era una excelente propuesta.

No se trataba de chicas de 15 años hablando sobre cosas que iban más allá de sus años, sino que estas eran mujeres bien adultas casi de 40 años, independientes y profesionales que tenían pleno derecho de hablar de la sexualidad porque ya estaban en una etapa de sinceridad: el sexo es parte de la vida y de la de los demás, y sus años demostraban que ya la conviven y podían ser cínicas a través de su experiencia.

Escucharlas entonces hablar de sexo resulta en la serie un acto natural, de una sociedad que la practica. Además, ayuda el hecho de que se encontraban en Nueva York, un escenario ideal debido a sus dos polos: por un lado, es la ciudad de la elegancia pudorosa y el sentido de burocracia, la profesión o trabajo, y la clase media-alta. Pero cuando la noche se acerca, se convierte en una discoteca viviente, un nicho donde albergan reductos tales como el Studio 54, y el sexo y los vicios o la moda son la fuerza impulsora de esas horas. Podríamos decir que eran señoras mayores, urbanitas de profesión que vivían en lo que les gustaban, pero con suficiente inteligencia para burlarse de ello también.

Con la finalización de la última temporada, alguien decidió llevar la serie a la pantalla grande. Después de todo, las chicas todavía conservaban sorprendentemente bien su imagen. Pero eso significa meterse en los problemas habituales de adaptar una sitcom al cine, con el agregado de que la franquicia ahora tendría que pagar respetos a la industria de Hollywood. Y esos son exactamente los fallos de su film.

ARGUMENTO

La trama está situada un par de años después de la finalización de la última temporada, cuando muchas emprendieron sus caminos por separado y ahora vuelven a reunirse. Tenemos a Carrie en su amorío fluctuante eterno con Big; a Samantha que ¿finalmente? emprendió una relación monógama con el exitoso Smith; Miranda casada con Steve y cuidando a su hijo; y Charlotte con su ex abogado y ahora esposo Harry (este le solucionó los problemas de divorcio a la protagonista de su anterior marido millonario de clase alta, del cual se separó por el desinterés de este por concebir un hijo. Charlotte padece problemas de fertilidad; algo así como un antecedente no-violento de Match Point). Con esos detalles, cada mujer avanza en su historia, pero el centro se enfoca a las rutinas de Carrie, quien decide casarse con Big, aunque él mantiene dudas enormes al respecto, muchas de ellas alimentadas accidentalmente por Miranda, que terminarán poniendo en juego la amistad con Carrie. La voz en off de la señorita Bradshaw permanece para contar la historia.

REPARTO

El reparto no se modificó, y prácticamente ellas conocen muy bien su papeles (estuvieron seis temporadas encarnándolos, excepto un par). Sarah Jessica Parker es Carrie, Kim Cattrall es Samantha, Kristin Davis da vida a Charlotte, y Cynthia Nixon es Miranda, sumando las cuatro protagonistas del grupo. Se añaden Chris Noth como Mr. Big, David Eigenberg en el papel de Steve y Willie Garson como Stanford, entre otros. También hay algunas caras nuevas, como las de Jennifer Hudson y Gilles Marini.

LA PELÍCULA

El problema de Sexo en Nueva York: La película reside en varios aspectos. El primero: tranquilamente podría haber cabido en dos capítulos. La sustancia narrativa del filme es corta, algunos sucesos aquí y allá y enfatizando la relación de Carrie con Big siendo el núcleo principal. Para subsanar parte del inconveniente adoptan decisiones tales como enviar a las protagonistas a unas vacaciones en México (podía haberse recortado, y no cambiaría la película). O presentar un personaje nuevo que roba tiempo, Louise, e individualizar a las cuatros protagonistas: pasan mayores minutos de metraje separadas que unidas. Todas estas decisiones son futiles, necesarias para completar un reloj indulgente de dos horas y veinte. El secreto de la serie no fue ver estos personajes por separado, sino en conjunto como configuración principal. En el filme duele verlas a distancia, y se disfruta cuando se juntan de a dos, tres o el grupo completo.

Si esto es grave, Sexo en Nueva York: La película tambalea aún más por el brillo “Bling”, bombástico de Hollywood. Sin dudas en la sitcom ellas se denominaban dueñas de la moda, pero no era más que el accesorio de un propósito mayor. Aquí, hay tanto presupuesto que la película queda inundada en el estilo, sea las siluetas del prólogo donde se resume las vidas de las protagonistas, la cantidad de vestimentas ostentosas que llevan las actrices, o la música contemporánea urbana que se presenta en muchos momentos del film. También la re-fachada que sufren los apartamentos, que se ven algo distintos, lujosos a la serie, o la técnica y visual muy profesional (los planos de cámara son de primera calidad).

Los productores han subido unos cuantos bloques de luminosidad de más, lo que se asemeja a una pieza de caramelo, pero es mecánico y frío sin encanto, pues nunca las chicas habían sido tan bombardeadas por el estilo y la moda. Esto es evidente en los primeros 50 minutos, después el brillo primario se calma pero nunca deja de trabajar como una película presupuestada.

No significa que sea un mal filme. Como comedia romántica puede encajar en nuestro corazón (aunque Big es muy indeciso y hasta detestable en ocasiones), y ciertos personajes siguen con su carisma intacto (Samantha, Big) mientras el resto están en sus carriles habituales perfectos (Carrie, Miranda), siendo Evan Handler el único que no aparece mucho. Todos actúan excelentemente para levantar vuelo a la película, por ejemplo el rango dramático de Miranda y Steve en algunas ocasiones, o Miranda en la cena con Carrie donde cuenta su “secreto” que arruinó al matrimonio de Bradshaw. Sin embargo, la película es menos cínica que la serie original, en parte para cumplir con una audiencia heterogénea, pero termina siendo menos logrado en el humor.

CONCLUSIÓN

Los fallos de Sexo en Nueva York: La película son cuatro: muy larga (para lo poco que ofrece), muy individual en cuanto a la representación de las protagonistas, humor escasamente cínico y una excesiva sobreproducción estéril de la moda moderna. No obstante, el derrotero de Big y Carrie y la amistad de las cuatro protagonistas (cuando se juntan) son interesantes, a pesar de la dilución que sufre en un metraje largo.

Será suficiente para dejar contentos a los fans en extremo, pero desde un punto de vista desapasionado existe cierta frialdad, lejanía. La serie resultaba un placer por su dicotomía de ser desdeñosas al mismo tiempo que entraban en ese juego trash que criticaban. Pero en la película todo está muy pulido, indulgente, individual, con mucha clase y técnica, sin ningún gramo de grasa para tratarse de mujeres cínicas. Mientras en otros filmes serían virtudes, en Sexo en Nueva York: La película es una barrera, una distancia, un bloque de hielo que impide aceptar y amar la película sin condiciones.

Sexo en Nueva York: La película
3.3Nota Final
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Sobre El Autor

Crítico frustrado de música. Odio a los críticos de cine. No soy recomendador de películas. Muy joven para elegir una carrera, pero probablemente me decida entre periodismo, programador, publicista o psicólogo. No uso gafas.

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Una Respuesta

  1. Milú

    Digan lo que digan, y las criticas que algunos tengas para nosotros los seguidores de sexo en New York las películas y todas las series que e visto son geniales soy fans uno de ellas y espero con ansias que salga sexo en New York 3 donde que carri a pesar de la edad pueda tener su bebe y dar un giro a la ideología que ellos tenían de vivir diferentes etapas que ahora en dia ya no se viven un ejemplo, cada una demuestran un ejemplo de las decisiones que se toman en cada circunstancias de la vida como mujeres. por favor al director la última pelicula