Touch es una serie de reencuentros. El reencuentro de Kiefer Sutherland con la audiencia, un actor que ha estado presente en primera plana de la televisión durante años gracias al intrépido papel de Jack Bauer, que dentro de 10 años tendrá la misma iconología de la cual actualmente gozan MacGyver, Michael Knight y otros tantos héroes de la pequeña pantalla. También supone el reencuentro con Tim Kring, el creador de esta nueva serie y también autor de la serie Heroes, uno de los éxitos de la televisión en lo referente a historias de superhéroes, aunque lamentablemente caída en desgracia hasta su cancelación en 2010. La combinación de estos dos grandes valores de la televisión se reúne en Touch, una serie que tiene mucho gancho y que se fundamenta en combinar una historia inquietante y extraña con tintes aparentemente sobrenaturales, con un personaje coprincipal, el del niño al que interpreta David Mazouz, que se lleva el gato al agua desde el primer momento. Con cinco episodios emitidos hasta el momento y una temporada completa confirmada, Touch se ha establecido con fuerza en la parrilla de Fox.

ARGUMENTO

Martin Bohm es un padre que cuida a su hijo en solitario, sin el apoyo de una esposa. Jake, el niño, tiene 11 años y es un chico con necesidades especiales, dado que sufre un tipo de autismo, y ni habla, ni parece reaccionar a las reacciones externas. El niño tampoco se deja tocar y es, en general, difícil de tratar, teniendo costumbres aparentemente más extrañas de lo habituales. Martin no tarda en descubrir que su hijo tiene algún tipo de don especial, dado que es capaz de ver números donde no los hay y poner en ruta a su padre hacia distintos caminos que puedan requerir de su interacción. Será el detonante de una serie de acontecimientos encadenados que harán replantearse muchas cosas a Martin y los que, por diversas razones, les rodean.

REPARTO

Era difícil imaginar que un actor como Kiefer Sutherland, que ha pasado tantos años caracterizando a un personaje tan reconocido como Jack Bauer, se pueda reinventar tan rápido en el mismo formato. No estamos hablando de un nuevo personaje al que caracterice en el cine, ni siquiera en una serie de comedia, sino que le tenemos de nuevo en formato drama y con intensidad de por medio. Pero Kiefer Sutherland consigue, de manera imprevisible, dotar a su personaje de una independencia absoluta, además de una gran humanidad. Es cierto que Martin Bohm no es Jack Bauer, ni mucho menos, pero el actor le da vida de una manera tan creíble y realista como pudiéramos esperar de otro actor de primera fila. Al protagonista le toca lidiar con una historia que le deja sin rumbo en la mayor parte de las ocasiones, sin información, como si estuviera avanzando sobre un guión sin páginas hasta que se encuentra, por arte de los números, con que todo acaba teniendo sentido ante sí. Y el resultado no podía ser más positivo. Además, Sutherland se desenvuelve de forma estupenda en compañía del niño protagonista, con quien logra una gran química. Eso sí, los fans de Jack Bauer apreciarán que se han incluido, como guiño al famoso agente de la CTU, algunas de sus frases más características en momentos muy puntuales.

David Mazouz es el joven actor que caracteriza a Jake, y que no tiene que preocuparse por memorizar diálogo salvo en algunos monólogos hacia el público, pero que debe esforzarse mucho para darle a su personaje la justa caracterización en cuanto a movimientos. También sorprende lo bien que Mazouz se muestra en pantalla, sabiendo representar las acciones del niño protagonista de una manera inventiva y creíble, combinando distintos rasgos para que el espectador tenga una constante sensación de estar intentando leer los pensamientos y acciones del joven. Su fuerza interpretativa se plasma en las escenas donde se saca al personaje más de contexto, momentos en los que no parece sobreactuado, ni mucho menos.

El resto de actores a los que vamos a ver no están faltos de mérito. El carismático Danny Glover aporta su granito de arena en el papel de un profesor que conoce bien lo que le ocurre al niño, y la actriz Gugu Mbatha-Raw aporta consistencia y credibilidad a la situación de los protagonistas.

LA SERIE

Touch consigue enganchar al espectador por su concepto, y aunque no se permite explicaciones en los primeros episodios, sí hace que el público tenga una buena apreciación del potencial que hay actualmente en este guión que firma Tim Kring. Los episodios se dedican a cruzar pequeños argumentos de personajes aparentemente no relacionados, consiguiendo que todo termine girando sobre el niño protagonista, el cual tiene mucho que decir. La caracterización, tal y como hemos dicho, es muy sólida, y hace que la experiencia sea todavía más inmersiva. No se puede decir que el planteamiento argumental no sea complejo, que lo es, lo que siempre es un riesgo a la hora de buscar el apoyo del público, pero Touch tiene algo que despierta el interés sin ningún tipo de problema. Quizá se trata de la forma en la que explora las emociones, las relaciones de los personajes y la vida de personas que podrían no significar nada para el mundo, pero que sí lo significan para los protagonistas. El nexo de la serie todavía está por ver cómo se desarrolla cuando se emitan más de cinco episodios, pero los pronósticos son que Touch alcance, si el guión avanza de la forma en la que debería, unas altas cotas de calidad.

CONCLUSIÓN

Fox tiene entre manos una de esas producciones que podrían convertirse en base del canal si saben dejar suficiente margen a que Tim Kring desarrolle la historia como necesite. De momento se lo están tomando con calma, y se agradece. Se han emitido cinco episodios, y dentro de pocos días se podrá ver el sexto, y la audiencia, aunque ha ido bajando desde el debut, está siendo enorme. Kiefer Sutherland no va a tener mucho tiempo de echar de menos a Jack Bauer, y sus fans tampoco.

Touch
4.5Nota Final
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Sobre El Autor

Redactor jefe
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De muy pequeño le dejaban solo en casa con litros de Coca-Cola y los VHS de los Kung-Fu Kids, lo que le llevó a desarrollar el talento de necesitar dormir solo un par de horas al día. Con el karate no le fue tan bien a la vista de las circunstancias. Le gusta el cine de palomitas, las explosiones y las persecuciones, pero cuando Jackie Chan intenta transmitir sentimientos, tampoco se queja. Tiene un látigo con el que atiza al equipo de redacción de SOS Moviers tal y como en el pasado lo hizo dirigiendo las revistas online Onez.com, OcioJoven.com y OJGames.com.

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