Bryan Singer regresa a la dirección con paso firme para tomar las riendas de su saga estrella. X-Men Primera generación se encargó de remontar el vuelo después de las decepcionantes X-Men La decisión final y sobre todo el spin-off de Logan Lobezno: Orígenes.

Afortunadamente X-Men: Días del Futuro Pasado continúa con el nivel de calidad visto en la cinta dirigida por Matthew Vaughn, no es de extrañar pues cuenta con el que para muchos es uno de los mejores argumentos de la saga de Marvel.

Lobezno viajando por el tiempo

El comic de en el que se basa el film narra un futuro no muy lejano, un apocalipsis viviente en el que tanto los mutantes como los humanos están siendo exterminados por los centinelas, una especie de robots desarrollados para eliminar a todo mutante sobre la tierra. Para evitar el genocidio, Magneto y el profesor Xavier, obligados a colaborar entre sí dado el trágico momento que viven, deciden enviar al pasado por medio de una mutante con dicho poder a Lobezno, que es el único que posee poderes de curación para sobrevivir al daño causado por dicho salto temporal.

Así pues, en plena década de los 70 Logan tendrá que detener al científico que creará los centinelas, el profesor Bolivar Trask. Mística lo asesinaría unos días después dando carta blanca a los planes de creación de los centinelas para detener a los mutantes asesinos. Evitar el asesinato de Trask no será tarea fácil, pues se desconoce la localización exacta de Mística, para ello Logan tendrá que recurrir a unos jóvenes Xavier y a Magneto con diferencias personales irreconciliables en un explosivo cóctel contrarreloj.

Bryan Singer consigue abordar con solvencia los siempre complicados saltos temporales, paradojas incluidas. Aunque en los primeros minutos nos encontremos algo desubicados, la sensación desaparece tan pronto como entran en pantalla viejos conocidos.

Combinación de talento artístico

X-men días del futuro pasado tiene el mejor elenco de actores de toda la saga. A los ya clásicos como Hugh Jackman, Ian McKellen, Halle Berry o Jennifer Lawrence se les suman sus versiones jóvenes Michael Fassbender, James McAvoy y unas cuantas caras nuevas y de gran talento como Ellen Page (que tuvo una breve aparición en X-Men La decisión final), el joven actor de Intocable, Omar Sy, quien hace un papel un tanto testimonial y un Peter Dinklage sobresaliente en su rol de villano.

A Singer no le ha temblado la mano conteniéndose con las escenas de acción, todo parece haber sido administrado en dosis muy medidas. Pequeñas perlas de humor aderezan cada giro de un guión muy bien adaptado a la pantalla grande. La decisión de hacer girar la cinta entorno a la particular relación entre los personajes de Fassbender y James McAvoy era un secreto a voces tan predecible como exitoso. Magneto y Xavier dos viejos amigos ahora enemistados por sus radicalmente distintos ideales, se ven obligados a cooperar. Gran química entre ambos, dotando de increíble humanidad a sus personajes.

La otra gran protagonista de la cinta es Jennifer Lawrence a quien el maquillaje le sienta como un guante. Mística tiene un gran peso específico en la trama, moviéndose escurridiza entre héroe y villano, jugando constantemente con el espectador. Por otra parte es un tanto decepcionante Hugh Jackman, que solo consigue arrancarnos a regañadientes un par de carcajadas con chistes con sabor añejo. Quizás verse rodeado de tanto actorazo pase factura o se esté reservando para otro de sus insípidos spin-off.

Rompiendo los moldes

Toda la película rezuma un bienvenido respeto y seriedad por el género de superhéroes. Parece que los directores van tomándose más enserio este tipo de superproducciones cosas que agradecemos. Los 70 empapan gran parte de la historia, su luminosidad, música, vestuario y el ambiente belicoso se pueden oler. Singer incluso se atreve a destrozar la historia americana a patadas con Magneto de por medio, no podemos decir más.

Los efectos visuales rayan a alto nivel, siendo lo más reseñable el rediseño brutal que han sufrido los centinelas del futuro. La secuencia inicial presenta al enemigo como una deidad contra la que es imposible luchar, aterradores armazones carentes de humanidad que mutan y se adaptan para luchar contra cada individuo. Un enemigo temible solo superado por su brutal diseño. Lástima que sus colegas del pasado sean un tanto “plasticosos” no dando ni por asomo la misma sensación de poder.

La escena más impactante de la película corre a cuenta de Mercurio, una nueva incorporación con un poder inimaginable que deja una escena que hace ruborizar a aquella de Matrix al tiempo que nos hace plantearnos si realmente no es el mutante más poderoso con diferencia. X-Men: Días del Futuro Pasado es una gran película, casi nos atreveríamos a decir la mejor de la saga. Hila perfectamente todo el universo X-Men al tiempo que va dejando guiños y miguitas de pan para recordarnos que esta saga sigue en forma pese a algunos infames sin-offs. Muy atentos a los créditos finales.

X-Men: Días del Futuro Pasado
X-Men: Días del Futuro Pasado es desde ya, una imprescindible del género, su gran reparto y el mejor guión de la saga hacen el resto. Muy entretenida.
Guion
Reparto
Dirección
Lo mejor
  • Grandísimo reparto
  • Seriedad y respeto al género
  • El rediseño de los centinelas del Futuro
Lo peor
  • Inabarcable sin hacerse tediosa añadiendo más metraje
  • Algunos personajes poco profundizados: Hombre de Hielo, Coloso, Bishop…
  • Los centinelas del pasado
4.8Nota Final
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