Dos días en Nueva York

Han pasado unos años y Marion sigue viviendo en Nueva York, pero ya no está con Jack. Tuvieron una hija en común pero acabaron separándose. Ahora vive con Mingus y tienen dos hijos. Una vida normal y pacífica hasta que su familia viene a visitarla a Nueva York. Marion deberá intentar nadar entre dos mares, el de las flexivas y relajadas costumbres de sus parientes franceses y las de ella misma con el mar del puritanismo por el que navega Mingus.

¡¡AVISO!!

A continuación se incluye el resumen del final de esta película. Si no quieres leerlo no sigas bajando.

Vemos en pantalla unas marionetas que con la voz de la protagonista nos narran el final de lo que ha sido la película. La familia se ha ido y el amor de la pareja ha triunfado. Marion y Mingus han sobrevivido al oleaje familiar que ha mostrado a ambos, aspectos de su ser que desconocían. El conocimiento mutuo ahora es más profundo y en principio el amor también debería serlo así que, la pareja camina ahora por una nueva etapa de la carrera hacia su futuro juntos.

Sobre El Autor

Redactora

El silencio de Vulnavia me inspiró. Más tarde Marlene y El club Silencio. Desde entonces he estudiado producción, dirección y crítica cinematográfica, pero sigo andando por el camino de baldosas amarillas.

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