Sin identidad

Para el doctor Martin Harris todo está a punto de cambiar de manera radical. En un viaje a la ciudad de Berlín, al que piensa asistir a un congreso de biotecnología en compañía de su esposa, un accidente cambia su vida. Cuando despierta de estar en coma durante varios días, Martin descubre que la realidad del mundo parece haber cambiado para él, y que por el camino, en esos días en coma, ha perdido su identidad. Otro Martin Harris está ocupando la vida del protagonista, e incluso su esposa no le reconoce, lo que hace que se desestabilice su mundo y se comience a plantear todas las cosas que le están ocurriendo. A partir de ahí Martin, el primero al que conocimos, tendrá que intentar demostrar por todos los medios posibles que él es el auténtico y que su existencia tiene sentido dentro de un mundo que parece ocultarle muchos elementos correspondientes a su realidad.

¡¡AVISO!!

A continuación se incluye el resumen del final de esta película. Si no quieres leerlo no sigas bajando.

Martin descubre que es en realidad otra persona, un asesino a sueldo que ha pasado por una serie de acontecimientos catastróficos.

Martin descubre un compartimento secreto en su maletín y encuentra dos pasaportes canadienses, entiendendo que él y Lez estuvieron en Berlín tres meses antes de la bomba en la suite que estuvo ocupada por el Príncipe Shada.

Juntos van al hotel para detener el asesinato. Son arrestados, pero Martin les convence de su presencia en el hotel tres meses atrás. Luego entiende que el Príncipe Shada no es el objetivo, sino Bressler, que ha descubierto un maiz modificado capaz de sobrevivir a cualquier clima, es decir, el problema mundial a la comida.

Liz usa sus códigos para acceder al portátil de Bressler y roba los datos. Después se desaloja el hotel, y al ver que el intento de asesinato se ha detenido, Liz intenta desarmar la bomba, pero tarde, y muere. El segundo Martin intenta matar al profesor Bressler, pero Martin lucha y le mata a él.

Más tarde Bressler anuncia su proyecto al mundo y dice que será libre. Martin y Gina, ahora con pasaportes canadienses, compartiendo apellido, por lo que parece que se han casado, se marchan en tren, libres de sus problemas.

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