Crónica 63 Festival de San Sebastián – Día 8

En la octava y última jornada del Festival de San Sebastián, vemos Les démons, film canadiense presentado en la Sección Oficial a concurso, y London Road, la película que se proyectará en la Gala de Clausura del Festival, dentro de la Sección Oficial pero fuera de concurso.

De los miedos de la infancia: Les démons (Los demonios)

El director canadiense Philippe Lesage presenta en la Sección Oficial a concurso este drama sobre los miedos interiores de un niño. Cuenta la historia de Félix, un niño imaginativo y sensible, que le tiene miedo a todo: al posible divorcio de sus padres, que atraviesan una crisis; a los maníacos que acosan a los niños pequeños, a los vecinos sospechosos, e incluso el SIDA. Poco a poco, estos demonios imaginarios de la infancia se van mezclando con los de una realidad inquietante.

Lo primero que hay que destacar es que, con este drama, Lesage tiene entre manos temas tan delicados como interesantes: el abuso de menores y la expansión de la enfermedad del SIDA, entre otros. Por eso, la manera de tratarlos es clave, porque aun teniendo buenas intenciones, la película podría acabar siendo ofensiva o incómoda de ver. No es el caso, ya que Lesage es muy respetuoso en todo momento, pero sí que quizá le falta algo de precisión, de implicación o profundización en el asunto, ya que en ocasiones da la sensación de que se habla de cosas muy serias de manera algo superficial.

Les demons Festival de San Sebastian

También podría haberse ahorrado, un poco en relación a esto, algunas escenas que resultan demasiado sentimentaloides, rozando el tremendismo, buscando el impacto immediato en el espectador más que despertar emociones o pensamientos. Pero, por suerte, esta no es la tónica general del film, y también tiene momentos realmente bonitos y que consiguen llegar más al corazón, sobre todo las escenas de Félix y sus dos hermanos, que se refugian los unos en los otros para combatir los demonios que los acechan.

En relación a la manera de contarnos la historia, el film es algo irregular; sabe crear bien la tensión y el misterio de las situaciones, pero se queda un poco a medias a la hora de resolverlas, ya que se acaban desinflando, dejándonos con las ganas. A ratos tiene buen ritmo, pero en otros momentos se estanca y le cuesta recuperarse. Eso, y que le sobra algo de metraje.

Les demons Festival de San Sebastian 2

Aunque Les démons es un film correcto y que se deja ver muy bien, no destaca especialmente. Su problema es, en gran medida, de guion; hay algunas tramas secundarias (como la de la crisis de pareja de los padres) que sobran bastante y se hacen repetitivas, y en cambio hay otras, como el mundo interior de Félix o la relación con sus hermanos y sus amigos, que se tendrían que haber explotado más. Habría sido, seguramente, más arriesgado, pero probablemente hubiera dado mejores resultados.

De canciones y asesinatos: London Road

Rufus Norris presenta, en la última jornada del Festival, la película que clausura el certamen, London Road. Se trata de un film algo peculiar, ya que es un film de misterio, musical y basado en la obra de teatro homónima escrita por Alecky Blythe, que a su vez se basa en un caso real, los asesinatos en serie de Ipswich entre 2006 y 2008. Además, tiene la peculiaridad añadida de utilizar, como la obra de teatro, lo que en inglés de denomina “verbatim style”, en el que el texto de la obra está construido con las palabras exactas de la gente que fue entrevistada sobre estos acontecimientos.

La película narra los sucesos que conmovieron a la población de Suffolk en 2006, cuando la tranquilidad de la ciudad de Ipswich se vio alterada por el descubrimiento de los cuerpos de cinco mujeres. Los residentes de London Road llevaban años luchando contra la frecuente aparición de hombres que recorrían la calle para solicitar los servicios de prostitutas. El film describe cómo la comunidad se convierte en el epicentro de esos trágicos acontecimientos.

Aunque no se le puede negar el mérito de haber conseguido hacer un musical con grabaciones de entrevistas y sobre un tema tan poco común como la investigación de cinco asesinatos en un pequeño pueblo de Inglaterra, London Road es algo decepcionante; a pesar de lo atractiva que pueda resultar de entrada, es estática, algo aburrida e intrascendente. Además, las situaciones son algo forzadas y las escenas musicales, poco poderosas, cosa que nos hace notar demasiado que es la adaptación de una obra de teatro.

Todo el encanto que le da una ambientación misteriosa e hipnótica y una fotografía bella se lo quitan los actores que interpretan a los habitantes de London Road. No acabamos de entender como se puede hacer una película musical con actores que no saben cantar. Eso, sin embargo, es lo que ha hecho Norris, que ha formado un reparto que cumple con el perfil de los habitantes de Ipswich, pero que no están a la altura de las canciones. Y realmente no entendemos por qué, ya que no tiene que ser tan difícil hacer un buen cásting. Para un musical, es lo mínimo.

London Road Festival de San Sebastian

A pesar de eso, London Road no es una película mala, sino que simplemente no es lo que se espera de ella. Si van a verla, no esperen el nivel de entretenimiento que les ofrecen los musicales habitualmente, porque no lo encontrarán. London Road es, más bien, una crónica seria sobre un suceso real hecha canción, sin más pretensión seguramente que utilizar un método poco habitual en el cine, y ver qué pasa. No molesta, pero es totalmente prescindible.

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